El mandatario supedita el cese de ataques a “conversaciones productivas”, mientras Teherán niega negociaciones y mantiene cerrado Ormuz.
Washington, D.C. — En un giro estratégico dentro del conflicto en Medio Oriente, el presidente Donald Trump anunció este lunes 23 de marzo de 2026 que ha instruido al Departamento de Guerra posponer por un periodo de cinco días los ataques aéreos contra centrales eléctricas e infraestructura energética en Irán. A través de su red Truth Social, Trump afirmó que la decisión surge tras mantener contactos iniciales que calificó de “productivos”, condicionado la extensión de esta tregua al éxito de reuniones detalladas y constructivas que, según la Casa Blanca, se llevarán a cabo durante esta semana.

Sin embargo, la respuesta desde Teherán ha sido de absoluto rechazo a la narrativa de Washington. La agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, citó a altos mandos de seguridad quienes negaron rotundamente la existencia de negociaciones en curso. Irán calificó el anuncio de Trump como un “ultimátum” y una maniobra para continuar con planes de agresión, asegurando que el Estrecho de Ormuz permanecerá cerrado. Esta zona es vital para el comercio global, y su bloqueo ha disparado las tensiones desde que la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel comenzara el pasado 28 de febrero.


La situación se mantiene en un equilibrio precario: mientras EE. UU. busca presionar la reapertura de las vías marítimas mediante esta pausa táctica, Irán ha advertido que cualquier bombardeo a sus plantas eléctricas resultará en una respuesta “sin contención” contra infraestructura energética estadounidense y sus aliados en la región. Por ahora, el mundo observa si estos cinco días permitirán un avance diplomático o si serán el preludio de una escalada militar de mayores proporciones.







