Buscan “blindar” la expansión del Puente del Comercio Mundial frente al muro de Trump.
Laredo, Texas.— El gobierno municipal de Laredo ha iniciado una ofensiva diplomática y técnica ante el gobierno federal para evitar que la construcción del nuevo muro fronterizo asfixie el crecimiento económico de la región. El objetivo central es excluir del trazado del muro el área destinada a la expansión del Puente del Comercio Mundial, uno de los puertos terrestres más importantes del planeta.
El alcalde Víctor Treviño confirmó que mantienen negociaciones activas con oficiales federales encargados de la planificación de las 170 millas de barrera proyectadas entre Laredo y Zapata. La preocupación radica en que el muro podría obstaculizar el desarrollo logístico justo cuando el puente se prepara para una ampliación histórica que busca posicionarlo entre los cinco centros de comercio internacional con mayor movimiento en el mundo.
El plan de expansión: 10 carriles adicionales
A pesar de la incertidumbre por el muro, el Sistema de Puentes de Laredo avanza en los estudios finales para la ampliación de la infraestructura:
- Inicio de obra: Se proyecta para enero de 2027.
- Duración: Dos años de construcción.
- Capacidad: Se sumarán 10 carriles adicionales a los 8 existentes, permitiendo absorber el crecimiento anual del 5% al 6% en el movimiento de carga.
- Ubicación estratégica: El puente es vital para la cadena de suministro entre México y Estados Unidos, especialmente en el contexto del nearshoring.
Protección de infraestructura crítica
Además del puente, el municipio ha solicitado al gobierno federal que el diseño del muro respete y catalogue como “zonas protegidas” diversas instalaciones esenciales para la ciudad, tales como:
- Suministro de agua: Plantas potabilizadoras y la planta tratadora de aguas residuales.
- Áreas recreativas: Parques públicos y el campo de golf municipal Max Mandel.
- Seguridad hídrica: Infraestructura cercana al Río Bravo que es vital para la operatividad urbana.
El panorama: Las autoridades de Laredo esperan recibir en breve el diseño final por parte de Washington. La tensión entre la seguridad fronteriza impulsada por la administración Trump y la competitividad comercial de Texas está en su punto más alto, pues una mala planificación del muro podría costar miles de millones de dólares en retrasos logísticos para el comercio binacional.








