A tres semanas del anuncio presidencial, el estado espera el diagnóstico de la UNAM para actuar contra la contaminación, mientras habitantes de San Nicolás y García reportan graves daños a la salud.
Monterrey, Nuevo León.— La zona metropolitana de Monterrey continúa sumida en una crisis de calidad del aire mientras el gobierno estatal espera los resultados del inventario de emisiones prometido por la presidenta Claudia Sheinbaum. El estudio, realizado en colaboración con el Instituto de Ciencias Atmosféricas de la UNAM, busca identificar con precisión cuánto contaminan la refinería de Cadereyta, el parque vehicular y las industrias locales.
El secretario de Medio Ambiente, Raúl Lozano, estimó que los resultados finales podrían presentarse en una semana, integrando datos del padrón vehicular y mediciones directas en zonas industriales críticas.
El costo humano: Niños con sangrados y bronquitis
Mientras la burocracia avanza, los testimonios en colonias aledañas a empresas como Ternium, Zinc Nacional e Industrias del Álcali revelan una emergencia sanitaria silenciosa:
- En García: Vecinos de la colonia Villas de Álcali reportan menores con sangrados nasales crónicos y adultos diagnosticados con bronquitis debido a la exposición prolongada al smog.
- En San Nicolás: En Residencial Los Nogales, madres de familia alertan que el ausentismo escolar ha crecido debido a crisis de sinusitis y alergias respiratorias severas.
- Contaminación matutina: Habitantes cercanos a Zinc Nacional denuncian intensos olores a azufre durante las primeras horas del día, acompañados de tos persistente.
Presión política e industriales a la espera
En el Congreso local, las posturas se han endurecido. La diputada Brenda Velázquez (Morena) urgió a realizar estudios clínicos masivos y no descartó la necesidad de reubicar empresas que colindan con zonas habitacionales. Por su parte, la presidenta de la Comisión de Medio Ambiente, Claudia Chapa, exigió que el secretario Lozano actúe con firmeza y aplique sanciones contundentes una vez que se entregue el diagnóstico de la UNAM.
Desde el sector privado, el presidente de la Caintra, Jorge Santos Reyna, manifestó la disposición de los industriales para colaborar, aunque puntualizó que la solución debe incluir a las “fuentes móviles” (vehículos) y naturales. Santos Reyna destacó que la industria ha invertido 14 mil millones de pesos en la última década para reducir su impacto ambiental, y que el nuevo estudio permitirá atacar el problema con “precisión de rifle”.






