El presidente Ferdinand Marcos Jr. advierte “peligro inminente” por la guerra en Irán; el petróleo Brent supera los 100 dólares.
MANILA, Filipinas.— En una medida drástica que refleja la inestabilidad global, el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., declaró este martes 24 de marzo de 2026 el estado nacional de emergencia energética. La decisión responde al desabasto crítico de combustibles provocado por el cierre del Estrecho de Ormuz, un punto estratégico bloqueado en el marco del conflicto bélico entre Irán y la alianza liderada por Estados Unidos e Israel. Mediante una orden ejecutiva, el mandatario alertó sobre el riesgo que corre la estabilidad del suministro en el archipiélago, el cual depende profundamente de las importaciones de crudo que transitan por dicha vía marítima.

La declaratoria otorga al gobierno facultades extraordinarias para eludir procedimientos burocráticos, controlar precios de hidrocarburos y acelerar la adquisición de materias primas. Como medida de contingencia inmediata, Filipinas ya autorizó el uso temporal de combustibles estándar Euro II —más contaminantes— para sectores industriales y de transporte, buscando evitar un colapso operativo. Mientras tanto, en los mercados internacionales, la tensión bélica ha disparado el precio del barril de petróleo Brent, que este martes volvió a superar la barrera de los 100 dólares para entregas en mayo.

El panorama militar se mantiene en vilo tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, quien decidió aplazar por cinco días los ataques a infraestructuras energéticas iraníes, tras un ultimátum previo para la reapertura del estrecho. Por su parte, Teherán ha comenzado a aplicar criterios de “selectividad” en la zona, permitiendo el paso únicamente a buques de naciones consideradas amigas, como fue el caso de una embarcación tailandesa que cruzó hoy bajo escolta y coordinación diplomática. No obstante, Irán advirtió que mantiene la capacidad de cerrar totalmente el paso y lanzar ofensivas contra plantas desalinizadoras y centros tecnológicos en la región si las hostilidades escalan.








