Con más de 70 mutaciones, la subvariante BA.3.2 bajo vigilancia de la OMS se propaga en 20 países; expertos analizan su capacidad de evasión inmunitaria
Internacional.— Una nueva pieza en el rompecabezas de la pandemia ha puesto en alerta a la comunidad científica global. Se trata de la variante ‘Cigarra’ (técnicamente denominada BA.3.2), una derivada de la cepa Ómicron que ya ha sido detectada en más de dos docenas de naciones, incluyendo Estados Unidos. Lo que distingue a esta versión del virus es su compleja estructura genética: presenta más de 70 mutaciones, una cifra significativamente alta que le otorga una ventaja evolutiva al replicarse, dificultando que el sistema inmunológico la identifique con rapidez.
A pesar de su capacidad para evadir parcialmente la protección de vacunas o infecciones previas, las autoridades sanitarias y la Organización Mundial de la Salud (OMS) mantienen a ‘Cigarra’ en la categoría de “bajo riesgo pero bajo observación”. Los datos clínicos preliminares son alentadores, sugiriendo que la enfermedad se manifiesta de forma leve a moderada en personas que cuentan con su esquema de vacunación actualizado, sin representar, hasta el momento, un repunte masivo en hospitalizaciones graves.
Síntomas y comportamiento del virus
Los especialistas, como el profesor Kyle B. Enfield de la Universidad de Virginia, advierten que el virus muta cada vez que se replica, lo que podría retrasar la respuesta de los anticuerpos. Los síntomas detectados hasta ahora son muy similares a otras infecciones respiratorias:
- Fiebre y fatiga.
- Tos y dolor de garganta.
- Dolores musculares y de cabeza.
La recomendación primordial de los expertos es no bajar la guardia, ya que la similitud de los síntomas con la gripe común o variantes anteriores puede llevar a diagnósticos tardíos. Aunque ‘Cigarra’ aún no muestra una gravedad clínica alarmante, su rápida dispersión geográfica obliga a mantener una vigilancia epidemiológica estrecha para ajustar las futuras dosis de refuerzo de las vacunas.









