Especialistas advierten sobre el peligro de la fauna exótica suelta en el Área Metropolitana; el reciente avistamiento de un primate africano en Santiago pone en jaque a Protección Civil.
Monterrey, Nuevo León.— La aparición de un babuino sobre las bardas de la comunidad La Boca, en Santiago, es el último eslabón de una cadena de avistamientos de fauna silvestre y exótica que mantiene en vilo a Nuevo León. Lo que antes era un evento aislado se ha convertido en una constante: solo en marzo, un antílope eland recorrió las inmediaciones del Estadio de Rayados, un mono araña fue rescatado en Escobedo y hasta una pareja de jirafas fue localizada en los límites del desierto de Coahuila. Estos casos se suman a los reportes de pumas en Monterrey y tigres de bengala en Salinas Victoria registrados durante 2025.

Para expertos como Roberto Chavarría, exdirector de Parques y Vida Silvestre, el caso del babuino es “particularmente delicado” debido a que estos primates son extremadamente fuertes, inteligentes y peligrosos bajo estrés. “Un primate enojado puede ser incluso más peligroso que otros animales salvajes”, advirtió, señalando que la presencia de esta especie africana en territorio regio es una prueba inequívoca de un escape de cautiverio ilegal. Por su parte, Miguel Gómez, del Colegio de Médicos Veterinarios, subrayó que la pérdida de temor de los animales hacia el humano y la expansión urbana están borrando las fronteras entre el hábitat silvestre y la ciudad.
Las autoridades de Protección Civil han solicitado a la población no intentar capturar ni alimentar a estos ejemplares, especialmente a especies como coyotes, jabalíes y osos, que ya se han habituado a buscar alimento en la basura doméstica. Los especialistas coinciden en que, sin medidas estrictas para disuadir la presencia de fauna y una regulación real sobre la posesión de animales exóticos, los incidentes graves entre humanos y animales serán inevitables en el corto plazo.






