La nueva política de elegibilidad se alinea con las órdenes ejecutivas de EE. UU. y establece pruebas genéticas obligatorias para proteger la equidad en el deporte.
Ginebra, Suiza — En una decisión histórica que redefine el futuro del deporte global, el Comité Olímpico Internacional (COI) anunció que las mujeres transgénero quedarán excluidas de las competencias femeninas en los Juegos Olímpicos. La medida, aprobada este jueves, limita la participación en la categoría femenil exclusivamente a mujeres biológicas, criterio que será verificado mediante una prueba genética obligatoria realizada una vez en la carrera de cada atleta. Esta normativa entrará en vigor de cara a los Juegos de Los Ángeles 2028 y se alinea con las políticas de restricción deportiva impulsadas por la administración de Donald Trump en Estados Unidos.

La presidenta del COI, Kirsty Coventry, quien asumió el liderazgo del organismo el año pasado, señaló que la prioridad de este documento de 10 páginas es proteger la integridad, seguridad y equidad de la categoría femenina. La nueva regla también impone restricciones a atletas con diferencias en el desarrollo sexual (DSD), como la doble campeona olímpica Caster Semenya. El comité de expertos del COI determinó que los picos de testosterona durante el desarrollo masculino otorgan ventajas físicas permanentes en fuerza y resistencia que no desaparecen tras la transición, justificando así la necesidad de una política uniforme para todas las federaciones internacionales.
El anuncio ha generado reacciones encontradas; mientras sectores del deporte celebran la claridad de la norma, grupos de derechos humanos han comenzado a cuestionar la intrusión de los exámenes genéticos. No obstante, el COI defendió el proceso de detección del gen SRY como el método más preciso y menos invasivo disponible. Por su parte, el gobierno estadounidense reforzó la medida advirtiendo que negará visas y retirará fondos a organizaciones que no cumplan con la exclusión de atletas transgénero en ramas femeniles, asegurando que el cumplimiento de esta normativa será estricto para la próxima cita olímpica en territorio norteamericano.







