Moscú y Kiev escalan sus bombardeos aéreos tras cuatro años de invasión; Ucrania golpea infraestructura energética en 13 regiones rusas.
MOSCÚ.— El Ministerio de Defensa de Rusia informó este miércoles 25 de marzo de 2026 que sus sistemas de defensa antiaérea interceptaron y derribaron 389 drones ucranianos, marcando el mayor ataque nocturno contra territorio ruso y la península de Crimea desde el inicio de la invasión hace más de cuatro años. La ofensiva, que subraya la creciente capacidad tecnológica de largo alcance de Ucrania, impactó en 13 regiones rusas y provocó incendios en puntos estratégicos como el puerto de Ust-Luga, en el Mar Báltico, además de severos daños en la infraestructura de energía, agua y calefacción en la región fronteriza de Belgorod. Este asalto ocurre apenas 24 horas después de que Rusia lanzara una de sus mayores agresiones aéreas del conflicto, disparando casi 1,000 drones y 34 misiles contra zonas civiles ucranianas, con un saldo de al menos seis muertos y daños a un sitio de Patrimonio Mundial de la UNESCO en Lviv.


La escalada de ataques ha encendido las alarmas en los países bálticos y naciones vecinas. En Estonia, un dron que volaba desde Rusia golpeó la chimenea de una planta eléctrica, mientras que en Letonia y Lituania se reportaron caídas de drones extraviados en zonas rurales y lagos congelados. Por su parte, Moldavia se vio obligada a pedir a sus ciudadanos que reduzcan el consumo eléctrico tras los bombardeos rusos a la red ucraniana, que cortaron una línea de suministro clave desde Rumania. Este repunte de hostilidades se da en un momento de parálisis diplomática, con las conversaciones mediadas por Estados Unidos detenidas debido a que Washington concentra su atención en la guerra en Irán, mientras Kiev se prepara para resistir una inminente ofensiva rusa de primavera.







