Equipos de rescate buscan a decenas de desaparecidos mientras las lluvias torrenciales obligan al desplazamiento de miles.
Juiz de Fora, Minas Gerais.- Un saldo devastador de al menos 36 personas fallecidas y 33 desaparecidos es el reporte oficial tras las intensas lluvias que azotaron el sureste de Brasil. Las ciudades de Juiz de Fora y Ubá se encuentran sumidas en el lodo tras registrarse el doble de las precipitaciones esperadas para todo el mes de febrero, lo que provocó más de 20 deslizamientos de tierra que sepultaron viviendas y bloquearon caminos principales.
Los cuerpos de bomberos y unidades de rescate trabajaron de forma ininterrumpida durante la madrugada, enfrentando condiciones de extrema peligrosidad por la inestabilidad del terreno. Hasta el momento, cerca de 3,000 residentes han sido evacuados de sus hogares, mientras que unas 600 familias en zonas de alto riesgo están siendo reubicadas en refugios improvisados dentro de escuelas locales para evitar nuevas fatalidades ante el pronóstico de más tormentas.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció el despliegue de fuerzas de seguridad y brigadas de salud para brindar asistencia inmediata a los damnificados en esta región de valles y colinas. Mientras las clases permanecen suspendidas y la vida urbana se encuentra paralizada, el gobierno federal coordina esfuerzos con las alcaldías para agilizar la entrega de suministros básicos y mantener la vigilancia en las laderas que aún presentan riesgo de colapso.








