El presidente responsabiliza a la “izquierda extrema” por la violencia política vigente en el país.
Washington, D.C.- El presidente estadounidense, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que clasifica al movimiento Antifa como “organización terrorista nacional”, responsabilizándolo de un patrón sistemático de violencia política destinado a socavar el estado de derecho y reprimir la actividad política legal en Estados Unidos.
El documento atribuye a Antifa ataques violentos contra agentes del orden, incluidos oficiales de ICE, como parte de su estrategia para lograr objetivos políticos mediante coerción e intimidación. La orden instruye a todas las agencias federales a investigar, desmantelar y procesar cualquier operación ilegal vinculada al movimiento, así como a quienes financien sus acciones.
Antifa es un movimiento descentralizado de izquierda que se opone a grupos de extrema derecha, racistas y fascistas, sin un líder formal. La medida de Trump se da en el contexto del asesinato del activista ultraconservador Charlie Kirk el pasado 10 de septiembre en Utah, hecho que el mandatario relaciona con la violencia de la “izquierda extrema”.








