Plaga del gusano barrenador genera pérdidas millonarias y cierre temporal de fronteras.
Ciudad de México.- México debe atender con urgencia el tráfico ilegal de ganado que cada año deja el ingreso de unas 800 mil cabezas sin control sanitario por la frontera sur, advierte un estudio del Senado. Esta situación representa un riesgo serio para la salud animal y la seguridad agropecuaria nacional, al facilitar la propagación de plagas como el gusano barrenador.
La reaparición del gusano barrenador —una larva que devora tejido vivo en mamíferos— llevó a Estados Unidos a cerrar desde mayo su frontera a la exportación de ganado mexicano en pie, lo que ocasionó pérdidas de hasta 11.4 millones de dólares diarios para el sector, según el CNA. Aunque la reapertura inició el 7 de julio en Sonora, otras cuatro fronteras lo harán de forma escalonada hasta septiembre.
México ha dispersado más de mil millones de moscas estériles proporcionadas por EU como parte de una estrategia binacional para frenar la plaga. Además, se construirá una planta en Chiapas que producirá hasta 100 millones de estos insectos por semana. Sin embargo, el informe del Senado urge al país a desarrollar autonomía científica, pues la patente de estas moscas aún pertenece a Estados Unidos.







