La inflación en México ‘da tregua’: Se modera a 4.45% en abril gracias a tarifas eléctricas y bajas en alimentos.
CIUDAD DE MÉXICO.— Tras tres meses consecutivos de presiones al alza, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró un respiro durante el mes de abril de 2026. De acuerdo con el reporte más reciente del INEGI, la inflación anual se ubicó en 4.45%, una cifra que, aunque superior al 3.93% registrado en el mismo periodo del año pasado, marca una desaceleración necesaria para la estabilidad del bolsillo de los hogares mexicanos.
El componente que más oxígeno brindó al indicador fue el índice no subyacente, específicamente el rubro de energéticos. La aplicación de las tarifas eléctricas de temporada cálida en 18 ciudades del país permitió que el costo de la electricidad retrocediera, compensando parcialmente los incrementos en otros productos de la canasta básica que siguen bajo presión climática.
Balance de Precios: ¿Qué llenó o vació el carrito?
El comportamiento de los precios fue mixto, con una marcada volatilidad en el sector agrícola:
- A la baja (Lo que ahorró el consumidor):
- Electricidad: Principal factor de incidencia negativa por ajustes estacionales.
- Tomate verde y Pollo: Mostraron una corrección tras los altos costos de inicios de año.
- Al alza (Lo que más subió):
- Frutas y verduras: El jitomate, el chile serrano y la papa encabezaron las alzas debido a factores estacionales y de distribución.
- Vivienda: Los costos de vivienda propia mantienen un incremento constante, reflejando la inercia del sector servicios.
La inflación subyacente: El reto persiste
A pesar de la moderación general, la inflación subyacente —aquella que elimina los precios más volátiles y refleja la tendencia a largo plazo— aumentó un 0.31% mensual. Este dato sugiere que la presión en mercancías y servicios generales aún no desaparece por completo, lo que mantiene al Banco de México en una postura de vigilancia constante. Mientras los energéticos bajaron un 1.03%, las frutas y verduras subieron un 3.47%, evidenciando que el “respiro” de la inflación depende todavía de factores externos y subsidios temporales.
Este reporte del INEGI es fundamental para las próximas decisiones de política monetaria en el país, buscando acercar la inflación a la meta establecida del 3%.








