Ofensiva con drones provoca incendios en las terminales de Primorsk y Ust-Luga; la interrupción de un millón de barriles diarios dispara la alerta en mercados globales.
San Petersburgo, Rusia — Las operaciones de carga de crudo y derivados en los principales puertos bálticos de Rusia quedaron paralizadas este miércoles tras una serie de ataques con drones lanzados por Ucrania. Las incursiones aéreas provocaron incendios de gran magnitud en los depósitos de combustible de Primorsk y Ust-Luga, puntos neurálgicos que procesan nafta, combustible para aviones y gasóleo destinados al mercado internacional. El director de guardacostas del Golfo de Finlandia, Jukka-Pekka Lumilahti, confirmó que las columnas de humo negro fueron visibles desde territorio finlandés, aunque descartó, hasta el momento, filtraciones de crudo hacia el entorno marítimo.

La suspensión de actividades afecta el flujo de más de un millón de barriles diarios, principalmente del tipo Urals, lo que genera una presión inmediata sobre el suministro global. Esta crisis energética coincide con la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz, factor que ya había impulsado el precio del crudo Brent por encima de los 100 dólares. Mientras las instalaciones gestionadas por Novatek y Transneft evalúan los daños, el impacto de la ofensiva ucraniana también se extendió a la infraestructura eléctrica en la región fronteriza de Belgorod, donde cerca de 450,000 personas quedaron sin suministro tras ataques simultáneos a la red de energía.
En respuesta a la escalada en sus terminales portuarias, Moscú ha intensificado el uso de aeronaves no tripuladas contra objetivos estratégicos en suelo ucraniano. El presidente Volodimir Zelensky informó que más de 1,100 drones rusos han sido lanzados desde el inicio de la semana, impactando regiones clave como Lviv, Járkov y Dnipro. Esta dinámica de ataques cruzados contra infraestructura crítica marca una fase de desgaste económico y energético que amenaza con desestabilizar no solo la región, sino la economía mundial debido a la dependencia global de los hidrocarburos rusos distribuidos a través del Mar Báltico.








