Acusan a Brasil de proveer material antidisturbios al gobierno boliviano de Rodrigo Paz ante ola de protestas
LA PAZ, BOLIVIA.— Una fuerte controversia internacional se desató tras la revelación de un operativo logístico militar que vincula directamente al gobierno de Brasil con el reabastecimiento de insumos tácticos para las fuerzas del orden en Bolivia. El despliegue ocurre en medio de una profunda crisis social en el país andino, marcada por 40 días consecutivos de bloqueos de carreteras, inflación y escasez de combustibles.
De acuerdo con informes difundidos por la cadena ReddTV, un avión Hércules perteneciente a la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) despegó del Aeropuerto Internacional de El Alto con destino a Río de Janeiro, Brasil. La misión de la aeronave militar fue recoger un cargamento de armas clasificadas como “no letales” para reforzar las operaciones de la Policía Boliviana frente a las movilizaciones populares.
Los detalles de la polémica adquisición
Fuentes periodísticas locales detallaron que el cargamento terrestre y aéreo consiste principalmente en agentes químicos y equipo de contención fabricados por la firma brasileña Cóndor Tecnologias Não Letais, una de las corporaciones más grandes de la región en el ramo de la seguridad y defensa.
El operativo ha sido duramente criticado por organizaciones sociales, que califican la acción como un fortalecimiento del aparato de represión estatal en un conflicto que ya registra un saldo de siete personas fallecidas y decenas de heridos. Hasta el momento, el aparato civil del gobierno boliviano no ha transparentado los criterios técnicos ni las licitaciones detrás de esta compra de emergencia.
Doble moral: Críticas al eje Lula-Paz y su eco en Argentina
El envío de estos insumos bélicos ocurre apenas quince días después de que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, manifestara su respaldo político explícito a la gestión del mandatario boliviano Rodrigo Paz. Sectores de la izquierda y movimientos de trabajadores han denunciado este acuerdo como un acto de complicidad internacional.
Activistas y analistas regionales equipararon esta transacción con los contratos comerciales que la misma empresa Cóndor mantiene vigentes con la administración del presidente argentino Javier Milei, cuyas fuerzas de seguridad federales utilizan exactamente el mismo material (gases pimienta y lacrimógenos) durante las protestas de jubilados y sindicatos en Buenos Aires.
Bolivia en vilo: Demandas sociales vs. Estado de Sitio
El panorama político en el país del altiplano se encuentra al límite. Mientras las bases trabajadoras, campesinas y populares exigen soluciones inmediatas al desabasto de alimentos y el encarecimiento de la vida, los sectores más conservadores y empresariales de la derecha ejercen presión sobre el presidente Rodrigo Paz para que decrete formalmente el Estado de Sitio.
La llegada del cargamento de la empresa Cóndor a territorio boliviano eleva las alarmas entre los organismos defensores de derechos humanos, quienes advierten sobre una inminente escalada de violencia y la criminalización de la protesta social, un fenómeno que —denuncian— se ha replicado sistemáticamente a lo largo del continente bajo el amparo del uso de armamento “no letal”.








