Yeritza Bautista, sobreviviente de dos intentos de feminicidio, denuncia la liberación de su agresor
CIUDAD DE MÉXICO.— Yeritza Bautista, activista y sobreviviente de dos intentos de feminicidio cometidos en 2020, alzó la voz este martes para denunciar una red de presunta corrupción y revictimización institucional dentro del Poder Judicial de la Ciudad de México. Esto luego de que un tribunal de alzada ordenara la inmediata liberación de su expareja y agresor, Carlos Enrique Arellano, mediante una polémica reclasificación de delito que redujo la tentativa de feminicidio a un cargo menor de violencia familiar.
Bautista, quien ha sostenido una batalla legal de seis años que incluyó tres juicios distintos y dos sentencias condenatorias previas en contra del imputado, acusó que la resolución se ejecutó de forma irregular y “en lo oscurito”, aprovechando la coyuntura mediática de la inauguración del Mundial de Fútbol.
La reclasificación del delito bajo la lupa
La agresión juzgada dejó a la víctima con fractura de mandíbula, la pérdida de cinco piezas dentales y secuelas de un intento de estrangulamiento. Pese a la gravedad de las lesiones y los antecedentes de un primer ataque en el estado de Morelos, la sobreviviente señaló directamente a tres magistrados de haber actuado fuera de sus competencias legales para otorgarle la libertad al agresor:
- Los juzgadores señalados: Blanca García Sánchez, Erika Epifanía Reséndiz Ramírez y Rafael Inti Castillo Serrato.
- La contradicción jurídica: Según la propia resolución citada por Bautista, el tribunal admitió explícitamente en el texto: “Este tribunal no está facultado para una reclasificación de delito”. No obstante, procedieron a modificar la tipificación, permitiendo que el agresor abandonara la prisión debido al tiempo que ya había compurgado bajo la medida de prisión preventiva.
- Violación al proceso: Especialistas y la propia afectada refieren que, ante cualquier duda razonable sobre la tipificación del delito, la sala penal debió ordenar la reposición del procedimiento hacia la primera instancia, en lugar de modificar la sentencia de forma directa.
Retiro de medidas de seguridad y amenazas de muerte
Tras la salida de Carlos Enrique Arellano del centro penitenciario, el Estado mexicano retiró las medidas especiales de protección y las escoltas con las que contaba Bautista, dejándola a ella y a su entorno en una situación de extrema vulnerabilidad.
La impunidad en la tentativa: El caso de Yeritza Bautista pone de manifiesto un vacío estructural en el sistema de justicia mexicano. Mientras las estadísticas oficiales indican que un promedio de 10 mujeres son asesinadas al día en el país (con solo el 25% catalogado formalmente como feminicidio), los casos de tentativa carecen de un registro federal unificado y confiable, lo que invisibiliza el riesgo de las sobrevivientes. “Probablemente él sea un prófugo o un feminicida, y yo ya no una sobreviviente, sino una víctima de feminicidio. El Estado nos quiere ver calladas, pero eso jamás lo va a obtener de nosotras”, sentenció Bautista.






