El ultimátum de EE. UU. ignora el histórico aumento en el gasto de defensa de los aliados europeos
BRUSELAS.— Horas después de que el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, reprendiera duramente a sus aliados de la NATO y anunciara una polémica auditoría del Pentágono, los líderes europeos respondieron evaluando una lista de verificación que demuestra que ya están atendiendo las prioridades de seguridad. La confrontación revela una desconexión: mientras Washington acusa a Europa de inacción, el Viejo Continente argumenta que está ejecutando su mayor rearme estratégico desde la invasión rusa a Ucrania en 2022.
El sorpresivo amago de Hegseth, quien calificó a la alianza de “tigre de papel”, ha obligado a los miembros de la Unión Europea y Canadá a acelerar sus planes de autonomía militar ante la creciente imprevisibilidad de la administración Trump.
El reclamo del Pentágono: Críticas ideológicas y amago financiero
Hegseth abandonó temprano la reunión de ministros de Defensa en Bruselas, pero su discurso dejó un ambiente de profunda tensión. Los puntos clave de la presión de Washington incluyen:
- El reclamo por Irán: Calificó de “vergonzoso” que los aliados europeos negaran el acceso a sus bases y espacio aéreo para lanzar los ataques estadounidenses contra Irán en febrero, argumentando que pusieron en riesgo a las tropas de EE. UU.
- La crítica cultural: Reprochó a los ministerios europeos su enfoque en agendas de “equidad de género y cambio climático”, así como sus políticas migratorias, en lugar de priorizar la letalidad militar.
- La amenaza de la auditoría: Activó un plazo de seis meses para una revisión de desempeño. Si Hegseth considera que un país no está “cumpliendo con su parte”, EE. UU. reducirá proporcionalmente sus aportaciones al presupuesto conjunto de la NATO y reevaluará la permanencia de sus tropas en dichas naciones.
Los datos duros: El frente europeo ya gasta miles de millones
A pesar de la retórica de la Casa Blanca, el secretario general de la NATO, Mark Rutte, defendió el compromiso financiero de los aliados del continente, calificando el flujo de recursos económicos como “asombroso”.
| Indicador de Defensa | Desempeño Real de los Aliados Europeos y Canadá |
| Incremento Presupuestal | Inyección de $90,000 millones de dólares extra, un aumento de casi el 20% en comparación con el periodo anterior. |
| Meta del PIB | Compromiso de igualar proporcionalmente el presupuesto militar de EE. UU. en términos de Producto Interno Bruto. |
| Liderazgo en Ucrania | Los aliados europeos han asumido el control total del financiamiento y envío de armas a Kiev ante el repliegue de Washington. |
| Logística y Preparación | Modernización coordinada de puertos, aeropuertos y reducción de burocracia para la “movilidad militar” con miras al año 2030. |
El peligro del “modelo de extorsión”
La estrategia de condicionar la seguridad colectiva ha encendido las alertas entre los principales centros de análisis geopolítico, de cara a la próxima cumbre de la alianza que se celebrará en Turquía el 7 y 8 de julio.
Advertencia de los expertos: “Es un esquema que se asemeja a una red de extorsión (protection racket) que socava la solidaridad de la NATO, destruye la confianza en el compromiso de EE. UU. y, en última instancia, daña los propios intereses de seguridad de Washington”, señaló Rachel Ellehuus, directora general del think-tank Royal United Services Institute. “El posicionamiento de las fuerzas debería guiarse por evaluaciones detalladas de amenazas, no ser usado como una forma de recompensa, castigo o venganza”.
Mientras las agencias de inteligencia advierten que Vladímir Putin podría ordenar ataques de sabotaje en otras regiones de Europa antes del fin de la década, la NATO se enfrenta a su prueba más ácida: demostrar unidad militar mientras su principal socio comercial y operativo le pone una etiqueta de precio a la defensa mutua.








