La gobernación de Deraa, históricamente el granero de Siria, enfrenta una emergencia sin precedentes. La combinación de cambio climático, infraestructuras destruidas por la guerra y una extracción ilegal masiva ha dejado a la población con apenas una fracción del agua necesaria para sobrevivir.
Deraa, Siria.— La seguridad hídrica y alimentaria de más de un millón y medio de personas en el sur de Siria pende de un hilo. Tras años de conflicto y una sequía que ha reducido las precipitaciones del 120% al 31% en el último lustro, los habitantes de Deraa viven una realidad de escasez extrema. Actualmente, el 60% de la población sobrevive con menos de 25 litros de agua diarios, muy por debajo de los 50-100 litros recomendados por la OMS.
El factor eléctrico: El agua que no puede bombearse
Incluso cuando existe disponibilidad en la red, el suministro se ve interrumpido por el colapso energético. El agua debe ser bombeada a depósitos en las azoteas, pero la falta de sincronía entre los horarios de electricidad y de abastecimiento de agua obliga a las familias a tomar medidas desesperadas:
- Camiones cisterna: El costo de un solo camión alcanza las 50,000 libras sirias (aprox. 3.46 euros), lo que para un trabajador promedio representa el salario de un día entero.
- Generadores privados: El uso de combustible para bombear agua eleva los costos de vida a niveles inasumibles para una población donde el 80% vive en la pobreza.
- Sabotajes: A principios de abril de 2026, torres eléctricas que alimentan estaciones de bombeo fueron dinamitadas en represalia por campañas gubernamentales contra el robo de fluidos.

Desastre ambiental: El fin del Lago Muzayrib
Lo que antes era la mayor masa de agua natural de la provincia es hoy un terreno seco donde los vecinos siembran cultivos de subsistencia. La desaparición del lago es el símbolo más potente de un ecosistema en quiebra.
- Pozos ilegales: Mientras existen 4,310 pozos legales, se estima que operan entre 15,000 y 40,000 pozos ilegales. Esta perforación indiscriminada ha provocado que el nivel freático descienda drásticamente: si antes se hallaba agua a 60 metros, hoy es necesario perforar hasta los 400 metros.
- Embalses vacíos: De los 16 embalses de la provincia, 10 están inutilizados. La capacidad de almacenamiento ha caído de 91.5 millones de metros cúbicos a solo 39.5 millones.
Seguridad Alimentaria: De granero a consumidor
El sector agrícola, que consume el 85% del agua dulce, está colapsando. El índice de disponibilidad de agua cayó de 271 millones de m³ en 2020 a apenas 66 millones en 2025.
“La situación se dirige hacia un deterioro rápido. Podríamos ver cómo esta región pasa de ser productora de alimentos a consumidora en pocos años”. — Anas al Zobani, ingeniero agrícola.
Los cultivos de hortalizas como tomate y sandía son los más afectados, lo que augura un aumento en los precios de los alimentos y una mayor dependencia de las importaciones, agravando la crisis humanitaria en el nuevo escenario político tras la caída del régimen de Al Asad.








