Capacitan a personal de la DEMA en la nueva Ley de Salud Mental y Bienestar Psicosocial de Tamaulipas
TAMPICO, TAMAULIPAS.— Con el objetivo de consolidar la salud mental como un eje fundamental en la reinserción social de los menores en conflicto con la ley penal, personal operativo del Centro Regional de Ejecución de Medidas para Adolescentes de Altamira asistió a una jornada de capacitación y análisis sobre la nueva Ley de Salud Mental y Bienestar Psicosocial del Estado de Tamaulipas.
El encuentro, clave para la actualización de los servidores públicos de la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas (SSPT), busca adecuar los protocolos de internamiento y tratamiento ambulatorio al nuevo ordenamiento legal que entró en vigor formalmente el pasado 12 de mayo de 2026.
Vinculación académica y desglose del marco legal
La ponencia se llevó a cabo en el Centro Cultural ‘’Lic. Carlos Dorantes del Rosal’’, ubicado en el Campus Tampico del Instituto de Ciencias y Estudios Superiores de Tamaulipas (ICEST). La organización corrió a cargo del Colegio de Psicólogos del Sur de Tamaulipas A.C., sirviendo como un espacio de diálogo interinstitucional:
- Ponente principal: La conferencia magistral estuvo a cargo de Ricardo Hernández Brussolo, presidente del Colegio de Psicólogos y Psicólogas Victorenses, quien desglosó la estructura técnica, obligaciones y alcances de la ley.
- Resolución de dudas: El foro permitió a los operadores plantear escenarios reales y resolver inquietudes sobre cómo aplicar los nuevos criterios de bienestar psicosocial dentro de los centros de ejecución de medidas.
Fortalecimiento del Sistema de Justicia para Adolescentes
Esta actualización jurídica dota a los especialistas de la Dirección de Ejecución de Medidas para Adolescentes (DEMA) de herramientas actualizadas para garantizar que los procesos de reinserción no se limiten al plano conductual, sino que aborden de manera integral las patologías y entornos psicológicos de los jóvenes.
La salud mental como derecho: La implementación de esta ley en el sistema penitenciario juvenil del estado representa un cambio de paradigma. Al priorizar el bienestar emocional y psicológico de los adolescentes, la DEMA y la SSPT buscan transformar los centros de reclusión en verdaderos espacios de readaptación, asegurando que los menores cuenten con un soporte clínico robusto antes de reincorporarse a la vida comunitaria.






