En un escenario de altísima dispersión donde ninguna fuerza supera el 20% de intención de voto, la izquierda busca reconstruir una mayoría popular frente al bloque de ultraderecha en las elecciones del próximo 12 de abril.
Lima, Perú.— Perú se encamina a las urnas el próximo domingo sumido en una crisis política que se arrastra desde 2016 y que se agudizó tras la destitución de Pedro Castillo en 2022. La tríada ultraderechista, conformada por Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Rafael López Aliaga (Renovación Popular), lidera las encuestas con niveles que oscilan entre el 9% y el 12%, evidenciando un estancamiento en sus bases tradicionales. Por otro lado, la irrupción del comediante Carlos Álvarez como outsider introduce una variable de incertidumbre en un electorado que prioriza la seguridad. En el campo progresista, Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) destaca por un crecimiento sostenido impulsado por su alianza con el castillismo, alcanzando un 6.7% de intención de voto al reivindicar la agenda de transformación social del interior del país. Frente a opciones de centro como la de Alfonso López Chau, la izquierda antineoliberal apuesta por canalizar el descontento del sur andino para intentar forzar una segunda vuelta y desafiar el actual régimen parlamentario.







