La autora Rawan Abhari cuestiona el uso de esta interrogante como una herramienta de manipulación política que condiciona la voz de los palestinos y expone las contradicciones del orden internacional de posguerra ante la actual guerra con Irán.
Internacional.— En el contexto del segundo mandato de Donald Trump, la política exterior de Estados Unidos ha dado un giro hacia una agresividad sin precedentes. La alianza con Israel en la actual guerra contra Irán y las acciones militares en el Caribe y Medio Oriente han resucitado dos debates fundamentales en los medios masivos: el futuro del “orden basado en reglas” y la recurrente pregunta sobre si Israel tiene derecho a existir.
Para Abhari, esta segunda pregunta no es una consulta jurídica legítima, sino una “trampa retórica”. Según el artículo, el derecho internacional no reconoce el “derecho a existir” de los Estados, sino el derecho de los pueblos a la autodeterminación. Al centrar el debate en esta premisa abstracta, se obliga a los palestinos a ofrecer garantías morales antes de que sus denuncias sobre la ocupación, el desplazamiento y el sistema de apartheid puedan ser siquiera escuchadas.

Contradicciones del orden internacional
El texto destaca que el orden mundial surgido tras la Segunda Guerra Mundial nació con una contradicción inherente en el caso de Palestina. Mientras la ONU proclamaba principios universales de libertad, el Plan de Partición de 1947 asignó la mayoría de la tierra a una minoría, resultando en la matanza y el desplazamiento masivo de la población árabe.
- Visión Neoliberal: Figuras como Mark Carney sugieren que las acciones de Trump representan una “ruptura” del orden establecido.
- Visión Crítica: Sectores de izquierda y juristas como Aslı Ü. Bâli argumentan que el sistema siempre funcionó así, protegiendo arreglos políticos que violaban sus propios principios desde el inicio.

El panorama político hacia 2028
Con las elecciones estadounidenses de 2028 en el horizonte, las figuras del Partido Demócrata intentan equilibrar el creciente apoyo de su base a la autodeterminación palestina con la retórica tradicional pro-Israel. El artículo menciona casos recientes:
- Gavin Newsom: Calificó a Israel como Estado de apartheid, aunque se retractó rápidamente.
- Josh Shapiro: Sostiene que negar el derecho de Israel a existir es estar a favor de la “guerra perpetua”.
- Tucker Carlson: Desde la derecha, ha cuestionado el origen de este supuesto derecho, mostrando frustración ante el uso de la pregunta como una “prueba de fuego” política.
La conclusión de Abhari es tajante: el nuevo orden internacional debe enfrentar una elección inevitable entre la autodeterminación real para todos los pueblos o el mantenimiento de un sistema que, al intentar ser un Estado democrático y étnico a la vez, termina por negar los derechos del otro.








