El Departamento del Tesoro elimina las restricciones impuestas en 2018 como parte de un deshielo diplomático; la medida ocurre a tres meses del operativo militar que capturó a Nicolás Maduro.
Caracas, Venezuela.— En un giro radical en la política exterior hacia Sudamérica, el Gobierno de Estados Unidos formalizó este 1 de abril el levantamiento de las sanciones que pesaban sobre Delcy Rodríguez, actual presidenta encargada de Venezuela. La actualización de la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) pone fin a las restricciones financieras y al congelamiento de bienes que afectaban a la mandataria desde 2018, cuando fue señalada por la administración de Donald Trump de atentar contra la democracia.
Este movimiento estratégico se produce apenas tres meses después del despliegue militar del 3 de enero, en el cual fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro en Caracas, evento que llevó a Rodríguez a asumir las riendas del Ejecutivo venezolano. Desde su ascenso al poder, la mandataria ha promovido un acercamiento con Washington, recibiendo a funcionarios de alto nivel como el secretario de Energía, Chris Wright, y facilitando reformas en los sectores de petróleo y minas para atraer inversión extranjera.

Rodríguez celebró la decisión calificándola como un “paso clave” para la normalización de las relaciones bilaterales y la construcción de una agenda de cooperación binacional. Las sanciones, impuestas originalmente contra el círculo cercano de Maduro —incluyendo a su esposa Cilia Flores y a los ministros Vladimir Padrino López y Jorge Rodríguez—, prohibían a ciudadanos estadounidenses realizar cualquier tipo de negocio con ellos. Con este retiro de castigos, se espera que Venezuela inicie una nueva etapa de apertura económica y reestructuración política bajo la mirada internacional.







