La iniciativa, respaldada por figuras como Madonna y Jane Fonda, exige al gobierno de Donald Trump el fin del encierro de menores en las instalaciones de Dilley; la petición ya supera las 4 mil firmas.
Texas, Estados Unidos.— El actor Diego Luna y el cineasta Alejandro González Iñárritu lideran un frente común de celebridades y activistas que exige el cierre inmediato del Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley. La protesta, dirigida tanto a la administración de Donald Trump como a la empresa privada CoreCivic, denuncia graves violaciones a los derechos humanos y el trauma sistémico que sufren los niños retenidos en dichas instalaciones. “Ningún niño debería estar encerrado en un centro de detención de inmigrantes”, sentencia el documento que ya suma el apoyo de figuras como Javier Bardem, Pedro Pascal y Madonna.
La indignación escaló tras revelarse que cerca de 3,500 personas han pasado por este centro, de las cuales más de la mitad son menores de edad. Investigaciones recientes señalan que aproximadamente 300 niños permanecieron en Dilley por más de un mes, lo que contraviene el Acuerdo Flores, el cual estipula un límite máximo de 20 días para la retención de infantes. Casos como el de Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años trasladado a Texas tras ser detenido en Minneapolis, han servido como catalizadores para esta movilización mediática que busca frenar las condiciones de abandono y falta de dignidad reportadas en el sitio.
El panorama migratorio actual muestra un repunte alarmante en la detención de menores, con un promedio de 170 arrestos mensuales entre enero y octubre, cifra que contrasta drásticamente con los 25 casos registrados durante el cierre del gobierno anterior. Con el respaldo de Luna e Iñárritu, la petición no solo busca clausurar el centro de Dilley, sino forzar una revisión integral de las políticas que permiten la detención prolongada de familias, colocando el respeto a los derechos humanos en el centro de la agenda internacional.








