Estudiantes burlan la norma federal mediante el ingreso y venta interna de productos ultraprocesados; falta de vigilancia y comercios ambulantes agravan la crisis de salud escolar.
Monterrey, Nuevo León.— Mañana se cumple el primer aniversario de la restricción federal que prohíbe la venta y consumo de alimentos “chatarra” en los planteles de México, pero en Nuevo León la medida se mantiene como una tarea pendiente. A pesar de que el programa “Vida Saludable” de la Nueva Escuela Mexicana entró en vigor el 31 de marzo de 2025, el panorama en las aulas regiomontanas muestra que los productos ultraprocesados —frituras, refrescos y dulces— siguen presentes a través de un “mercado negro” escolar operado por los mismos estudiantes.
En planteles como la secundaria técnica “Jerónimo Siller” en San Pedro y la primaria “Plan de Ayutla” en Guadalupe, se ha reportado que los alumnos logran evadir las revisiones para ingresar mercancía que luego comercializan entre sus compañeros. A este reto interno se suma la oferta externa de vendedores ambulantes y la persistencia de cooperativas que aún ofrecen menús mixtos (pizzas y frituras junto a opciones sanas). La urgencia de un control real se acentuó tras incidentes graves de seguridad, como la intoxicación de siete menores en Guadalupe el año pasado tras consumir dulces con cannabis, evidenciando que la falta de supervisión no solo afecta la nutrición, sino también la integridad física de los estudiantes.






