Ataques aéreos en Kabul marcan la mayor escalada bélica desde el regreso de los talibanes.
Kabul, Afganistán.- El gobierno de Pakistán lanzó una ofensiva aérea masiva sobre Kabul y otras ciudades estratégicas como Kandahar y Paktia la madrugada de este viernes, declarando formalmente un estado de “guerra abierta”. El portavoz pakistaní, Mosharraf Zaidi, informó que la operación logró neutralizar a 133 talibanes y destruir 27 puestos militares, justificando el ataque como una respuesta necesaria ante el fracaso de la vía diplomática y el aumento de la insurgencia fronteriza.
Por su parte, el régimen talibán confirmó los bombardeos sobre la capital, calificando la acción como un acto “cobarde” del ejército pakistaní. En represalia, las fuerzas afganas ejecutaron operaciones de contraataque en las provincias de Helmand y Kandahar; según el portavoz Zabihullah Mujahid, sus tropas habrían capturado bases y eliminado a decenas de soldados pakistaníes a lo largo de la Línea Durand, la zona fronteriza en disputa.
El ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Asif, señaló que los talibanes se han convertido en “representantes de intereses externos” y que no tolerarán más el refugio de grupos terroristas en suelo afgano. Este conflicto directo surge tras años de acusaciones cruzadas por el uso de la frontera para ataques insurgentes, elevando el riesgo de una desestabilización profunda en toda la región de Asia Central.








