Fiscalía aclara que la sustancia no estaba en los alimentos tras preocupación del gobierno de EE. UU.
Puebla, Puebla.- La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que el fentanilo detectado en una menor intoxicada en Huauchinango fue resultado de los medicamentos administrados en el hospital para controlar crisis convulsivas y no por consumo directo. Tras el revuelo internacional que provocó el caso, las autoridades precisaron que las pruebas de orina y las muestras de los tamales consumidos por la familia dieron negativo a drogas de abuso. La menor de 10 años, quien fue diagnosticada inicialmente con intoxicación alimentaria, se encuentra neurológicamente íntegra y ya fue dada de alta.
El incidente escaló rápidamente a la agenda binacional, provocando que la presidenta Claudia Sheinbaum ordenara una investigación exhaustiva y que el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, urgiera a desmantelar las redes de tráfico de fentanilo. Sin embargo, los peritajes ministeriales confirmaron que el resultado positivo en el examen toxicológico cualitativo se debió a la interacción de barbitúricos, metadona y fentanilo de uso clínico suministrados durante la emergencia médica del pasado 14 de febrero.
A pesar de descartar la presencia de estupefacientes en la comida, la Fiscalía mantiene abierta una carpeta de investigación por lesiones culposas para determinar qué causó la intoxicación masiva de los seis menores. Actualmente, especialistas realizan análisis de cromatografía de líquidos y espectrometría de masas a los restos de los alimentos para identificar bacterias o agentes químicos nocivos. Las autoridades poblanas reiteraron su compromiso de deslindar responsabilidades y esclarecer los hechos que generaron alarma en ambos lados de la frontera.







