La construcción de centros de datos de IA y la integración regional impulsarán el crecimiento estatal.
Edinburg, Texas.- Tras un 2025 marcado por un crecimiento de empleo cercano a cero y una caída del 50% en la migración hacia el estado, líderes empresariales del Valle del Río Grande proyectan un panorama optimista para este año.Pia Orrenius, vicepresidenta del Banco de la Reserva Federal de Dallas, calificó el periodo pasado como una “montaña rusa” económica donde, a pesar de la baja contratación derivada de políticas migratorias más estrictas y aranceles elevados, la productividad logró mantenerse al alza.
Para 2026, se espera que la inversión de decenas de miles de millones de dólares en la construcción de centros de datos relacionados con la Inteligencia Artificial sea el principal motor de la economía texana. Este auge tecnológico generará ingresos fiscales y miles de empleos en el sector de la construcción, aunque Orrenius advirtió que el gran desafío será garantizar el suministro eléctrico ante la masiva demanda de energía que estas instalaciones requieren.
En el ámbito local, los desarrolladores del Valle del Río Grande apuestan por la consolidación de la región como una gran zona metropolitana de 3 millones de personas. Shant Samtani, presidente de la Asociación de Constructores del RGV,destacó que la comunicación unificada entre las ciudades del Valle es clave para atraer nuevas inversiones y fortalecer el mercado de la vivienda. Con esta estrategia de integración regional, el sur de Texas busca capitalizar el dinamismo industrial para superar los retos laborales enfrentados el año anterior.







