La compositora mexicana celebra sus tres premios Grammy con una reflexión sobre la creatividad y la falta de recursos para la música en México.
Ciudad de México, CDMX.- Tras hacer historia en la reciente entrega de los premios Grammy, la compositora mexicana Gabriela Ortiz compartió su visión sobre el proceso creativo y la realidad de la música contemporánea. Ortiz, quien obtuvo tres gramófonos —incluyendo Mejor Composición Clásica Contemporánea por su obra Dzonot—, destacó que el silencio y la introspección son las herramientas que le permiten “dibujar con el sonido”, encontrando su mayor inspiración en estados de meditación y calma.
A pesar del éxito internacional, la egresada de la UNAM lanzó una crítica constructiva hacia el panorama cultural mexicano. Aseguró que proyectos de gran envergadura como su álbum Yanga (grabado con la Filarmónica de Los Ángeles bajo la batuta de Gustavo Dudamel) difícilmente podrían realizarse en México debido a la falta de infraestructura y apoyo. “No hay manera de que un compositor convoque a 80 músicos por cuenta propia”, señaló, lamentando además el cierre de agrupaciones como la Orquesta de Boca del Río.
Finalmente, la docente e investigadora respaldó las protestas políticas ocurridas durante la gala de los Grammy, donde artistas como Billie Eilish y Bad Bunny se pronunciaron contra las políticas migratorias de ICE. Para Ortiz, el arte es un acto de comunicación que no debe permanecer ajeno a los problemas de derechos humanos, celebrando que se utilicen plataformas masivas para visibilizar temas sociales complejos.







