Especialistas advierten que cualquier impacto sería limitado y tardaría años en reflejarse.
McAllen, Texas.- Los recientes acontecimientos en Venezuela y la posibilidad de que Estados Unidos importe más petróleo de ese país han generado expectativas entre los texanos sobre una eventual baja en los precios de la gasolina, aunque expertos señalan que los efectos serían mínimos en el corto plazo.
Analistas energéticos indican que la producción petrolera venezolana representa hoy solo una pequeña fracción del suministro global, por lo que incluso un aumento significativo tardaría años en influir de manera perceptible en los precios internacionales del crudo y, por ende, en el costo del combustible al consumidor.
Especialistas coinciden en que el mayor beneficio para los consumidores podría ser una mayor estabilidad de precios, más que una reducción drástica en el costo por galón, ya que factores como la infraestructura, la demanda y las decisiones de la OPEP seguirán siendo determinantes en el mercado energético.






