Las nuevas directrices incluyen semaglutida, tirzepatida y liraglutida; menos del 10% de quienes los necesitan podría acceder a ellos en 2030.
Ginebra, Suiza.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó este lunes su primera guía sobre el uso de terapias GLP-1 para el tratamiento de la obesidad, recomendándolas de manera condicional como parte de un esquema a largo plazo para adultos con un índice de masa corporal mayor a 30. La agencia subrayó que estos medicamentos —como semaglutida, tirzepatida y liraglutida— deben acompañarse de intervenciones como dieta saludable y actividad física.
La OMS destacó que la obesidad afecta ya a más de mil millones de personas y que las terapias GLP-1 pueden ayudar a millones a reducir riesgos y complicaciones. Sin embargo, advirtió que el costo económico global de esta epidemia podría llegar a 3 billones de dólares anuales en 2030, presionando aún más a los sistemas de salud que buscan integrar estos fármacos, cuya demanda se ha disparado.
Pese a su eficacia, la organización alertó que el acceso sigue siendo el principal obstáculo: incluso con el aumento en la producción, menos del 10% de quienes podrían beneficiarse tendrá acceso para 2030. La OMS anunció que trabajará con gobiernos y actores del sector en 2026 para priorizar el suministro a las poblaciones con mayor riesgo.







