Sindicato advierte paros prolongados mientras la empresa presume récord de ventas.
Seattle, Washington.- Más de mil empleados de Starbucks participaron el 13 de noviembre en la llamada “Red Cup Rebellion”, una huelga nacional en demanda de mejores salarios, beneficios y condiciones laborales. Starbucks Workers United advirtió que, de no haber respuesta a sus exigencias, la protesta podría convertirse en “la huelga más grande y larga en la historia de la compañía”, afectando a decenas de tiendas sindicalizadas en más de 40 ciudades.
A pesar del paro, la empresa aseguró que más del 99% de sus cafeterías operaron con normalidad y que el día registró cifras récord de ventas por su tradicional Reusable Red Cup Day. En un comunicado, la compañía destacó que sus tiendas estuvieron “bien atendidas”, mientras el CEO Brian Niccol celebró en un blog interno que la jornada fue la más exitosa desde que inició la campaña navideña.
El sindicato, que representa a trabajadores de alrededor de 550 tiendas, señaló que muchos locales sindicalizados tuvieron que cerrar temporalmente por falta de personal. La huelga sumó el apoyo de figuras políticas como Alexandria Ocasio-Cortez y la próxima alcaldesa de Seattle, Katie Wilson, quienes llamaron a Starbucks a regresar a la mesa de negociación para alcanzar un contrato laboral justo.







