Acusan a agentes federales de uso excesivo de la fuerza durante redadas migratorias.
Los Ángeles, California.- Rafie Ollah Shouhed, un ciudadano estadounidense de 79 años y dueño de un autolavado en Van Nuys, presentó una demanda por 50 millones de dólares contra el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y sus agencias, tras ser derribado al suelo por agentes de ICE durante una redada en su negocio. El hombre asegura que fue agredido mientras intentaba mostrar documentación laboral de sus empleados.
El caso de Shouhed se suma a otras demandas recientes por uso excesivo de la fuerza en operativos migratorios. La familia de Jaime Alanís, jornalero que murió tras una redada en un invernadero de California, exige 94 millones de dólares, mientras que el veterano de Irak, George Retes, también presentó un reclamo tras ser detenido tres días sin acceso a un abogado.
De acuerdo con informes oficiales, ICE enfrenta más de 350 demandas bajo la Ley Federal de Reclamaciones por Agravios (FTCA), con montos que superan los 55 mil millones de dólares. Pese a ello, hasta ahora la agencia ha pagado poco más de 800 mil dólares en compensaciones, en medio de críticas por el patrón de violencia documentado en videos de sus operativos.







