El policía bancario que en 2015 fue reconocido por devolver una bolsa con más de 42 mil pesos en Polanco, salvó recientemente a una bebé y su abuelita tras la explosión de una pipa, convirtiéndose en símbolo de entrega y coraje ciudadano.
Ciudad de México.- En la tarde del 10 de septiembre, luego de que una pipa de gas explotara bajo el Puente de la Concordia en Iztapalapa, Sergio Ángel Soriano Buendía se convirtió en testigo directo del desastre. Soriano, oficial de la Policía Bancaria e Industrial (PBI), relató cómo corrió hacia el origen de la explosión ante los gritos, el calor y las llamas, logrando rescatar con ayuda de su cuñado a una mujer, identificada como Alicia Matías, y su nieta de dos años, Süle, cuyas ropas aún estaban en llamas.
Este no es el primer acto que lo distingue. En 2015, mientras patrullaba un estacionamiento en Polanco, Soriano encontró una bolsa roja tirada junto a una columna que contenía 42,572.50 pesos, además de identificaciones, tarjetas bancarias y credenciales varias. Pese al valor del dinero —casi seis veces su salario mensual en aquel entonces—, no dudó en entregarla a seguridad del centro comercial, quienes contactaron con la dueña.
Hoy, en medio de la devastación causada por la explosión —que dejó decenas de heridos y varios fallecidos—, ese mismo policía que devolvió dinero hace diez años es señalado como héroe. Para Soriano, lo más doloroso fue no poder ayudar a todos los afectados, pero su actuación frente al fuego, su decisión de socorrer sin esperar reconocimiento, lo coloca como ejemplo en momentos donde la solidaridad se vuelve imprescindible.







