Esta semana se estrena en cines de todo México la nueva película de los hermanos Philippou; una exploración de la pérdida y la manipulación que va más allá del miedo tradicional.
Ciudad de México.- Haz que Regrese (o Bring Her Back) plantea una pregunta inquietante: ¿qué estarías dispuesto a hacer para traer de vuelta a un ser querido? La película sigue a dos hermanos que, tras la muerte de su padre, son enviados a vivir con su madre adoptiva en una casa aislada, donde descubren un antiguo ritual que amenaza con alterar sus vidas. La cinta combina terror grotesco con el análisis profundo del duelo, la desesperación y la manipulación emocional, transformando el dolor en horror.
Laura, la madre adoptiva, manipula psicológicamente a los niños, distanciando a la hermana menor de su hermano y controlando incluso a un niño mediante un hechizo. La película se centra en un elenco reducido y en locaciones que potencian la atmósfera inquietante, mostrando cómo la pérdida puede convertirse en obsesión. A través de escenarios detenidos en el tiempo, objetos como cintas VHS y habitaciones intactas, la narrativa profundiza en la psicología de los personajes, generando incomodidad constante más que sustos tradicionales.
Si bien el ritual de resurrección resulta apresurado y algunas escenas parecen forzadas, la producción destaca en actuaciones, maquillaje y efectos especiales. La colorimetría y los contrastes de locaciones aportan a la tensión y reflejan la locura de Laura. Con un enfoque en horror grotesco más que en terror convencional, Haz que Regrese invita a reflexionar sobre los límites humanos frente a la muerte y la negación, consolidando a los hermanos Philippou como creadores audaces dentro del género.







