La nueva estructura busca reforzar la seguridad fronteriza y tendrá un costo estimado de 90 millones de dólares.
Harlingen, Texas.– El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) inició la construcción de una barrera flotante de 17 millas a lo largo del río Bravo en el condado de Cameron, cerca de Brownsville, en el sur de Texas. Esta obra, la más grande de su tipo en la zona, incluye boyas y tendrá un costo estimado de 90 millones de dólares, financiados con fondos no utilizados del año fiscal 2021.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, firmó una exención ambiental para agilizar la obra, con la intención de licitar y comenzar el proyecto antes de que finalice el año fiscal 2025. La estructura sigue la línea del río hasta el Golfo de México, cerca de la instalación de SpaceX, y busca impedir cruces ilegales, aunque ha generado críticas por su impacto ambiental y riesgos para los migrantes.
El congresista Henry Cuellar destacó la importancia de que la Comisión Internacional de Límites y Aguas (IBWC) apruebe la construcción, ya que este organismo regula los límites fronterizos y el flujo del río entre México y Estados Unidos. Mientras tanto, el área se ha convertido en una zona militar bajo control del Departamento de Defensa para reforzar la vigilancia en esta región fronteriza.







