México se posiciona como el segundo exportador mundial de insumos para inteligencia artificial, señala el Banco Mundial
CIUDAD DE MÉXICO — De acuerdo con un análisis del Banco Mundial, México se ha consolidado como la segunda potencia exportadora a nivel global de insumos y componentes esenciales para la industria de la inteligencia artificial (IA).
Este avance ubica al país como un actor clave en la infraestructura global de esta tecnología, impulsado por el fenómeno de relocalización de cadenas de suministro (nearshoring) hacia el mercado de América del Norte.
Factores clave de competitividad y comercio exterior
El posicionamiento de México dentro de la cadena global de valor de la IA responde a ventajas estratégicas regionales:
- Ventajas estructurales: Cercanía geográfica con Estados Unidos, beneficios arancelarios en el marco del T-MEC y una infraestructura desarrollada en manufactura avanzada y ensamblaje electrónico.
- Componentes clave: Inversiones crecientes en la producción de semiconductores, componentes electrónicos y equipos especializados para centros de datos.
- Liderazgo de economías en desarrollo: El Banco Mundial destaca que cerca del 50% de las exportaciones mundiales de componentes para sistemas de IA se concentran en economías en desarrollo, grupo integrado principalmente por China, México, Malasia, Vietnam y Tailandia.
Oportunidades de productividad e impacto laboral
El informe del organismo internacional resalta el potencial transformador de la IA para acelerar el desarrollo económico en países emergentes:
“Los países en desarrollo no necesitan modelos complejos ni grandes centros de datos para beneficiarse de la IA”, afirmó Indermit Gill, economista en jefe del Grupo Banco Mundial, al señalar que la adaptación de herramientas accesibles puede expandir el acceso a la salud, educación, justicia y sector agrícola.
Complementariedad laboral: Se estima que el 16.2% de los empleos en economías en desarrollo incrementará sustancialmente su productividad, destacando que el mayor valor de la IA reside en potenciar las capacidades de los trabajadores en lugar de sustituirlos.
Aceleración del desarrollo: Con la infraestructura, conectividad y capacidades institucionales adecuadas, las economías en desarrollo podrían alcanzar en una década avances que anteriormente tomaban hasta un siglo.








