Delcy Rodríguez declara estado de emergencia tras un violento “doblete sísmico” de 7.2 y 7.5
CARACAS, VENEZUELA.— El Gobierno de Venezuela declaró formalmente el Estado de Emergencia Nacional tras ser sacudido por dos devastadores terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que golpearon la región central del país. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, emitió un primer balance oficial de la catástrofe informando de manera preliminar 32 personas fallecidas y más de 700 heridas, advirtiendo que las cifras totales incrementarán significativamente en las próximas horas.
Los movimientos telúricos ocurrieron de manera casi simultánea a las 18:05 horas locales, manifestando un fenómeno geológico conocido como “doblete sísmico”. El primer sismo precursor de 7.2 antecedió por apenas 39 segundos al sismo principal de 7.5, con epicentros localizados a menos de 30 kilómetros de Yumare, en el estado de Yaracuy. La magnitud de las ondas liberadas provocó el colapso inmediato de edificaciones en múltiples estados y causó escenas de pánico absoluto a 300 kilómetros de distancia, en la capital, Caracas.
Zona de desastre y colapso de infraestructura crítica
En una alocución de urgencia transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), la mandataria catalogó formalmente al norteño estado de La Guaira como una “zona de desastre” debido a la destrucción generalizada de viviendas e inmuebles.
Asimismo, se confirmaron severas afectaciones en el corazón operativo y logístico del país, obligando a las autoridades a tomar medidas extremas de seguridad pública:
- Aeropuerto Inoperativo: El Aeropuerto Internacional de Maiquetía, la principal puerta de entrada a la nación, fue cerrado de forma indefinida tras sufrir graves e históricos daños estructurales en sus terminales.
- Cortes preventivos: Se ordenó la desconexión total de las redes de gas doméstico en los perímetros de derrumbe para evitar explosiones, mientras que extensas zonas de Caracas y el litoral reportan apagones generalizados y fallas en el suministro de agua.
- Transporte público: Los sistemas de Metro y transporte por ferrocarril del distrito metropolitano fueron suspendidos en su totalidad para evaluar la integridad de los túneles y vías.
Búsqueda civil a contrarreloj en las calles
Miles de ciudadanos pasaron la noche a la intemperie, improvisando campamentos y refugios sobre el asfalto ante el temor latente a las réplicas, que ya suman más de 30 movimientos secundarios.
En puntos críticos de Caracas, como el barrio Los Palos Grandes en el este de la ciudad, la situación es dramática. Cientos de vecinos, junto con elementos de Protección Civil y policías del municipio de Chacao, remueven bloques de concreto a mano limpia y utilizando baldes ante la falta de maquinaria pesada. “Hay gente viva, necesitamos ayuda para cargar escombros, escuchamos voces abajo”, manifestaron rescatistas locales en las inmediaciones de dos edificios residenciales que colapsaron por completo.
Respuesta y solidaridad internacional: La magnitud de la tragedia activó canales de ayuda humanitaria globales de manera inmediata. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su plataforma Truth Social para externar sus condolencias y poner a disposición recursos de asistencia. A él se sumaron los mandatarios de Brasil (Luiz Inácio Lula da Silva), Ecuador (Daniel Noboa), y los gobiernos de México, Panamá, Cuba y Argentina, quienes alistan el envío de brigadas de rescate especializadas (equipos USAR) dotadas con geófonos, cámaras térmicas y binomios caninos para potenciar el rescate de sobrevivientes atrapados en las estructuras comprometidas.







