Ataque masivo de Rusia contra Kiev deja al menos 20 muertos y un centenar de heridos; Polonia activa su aviación militar
KIEV, UCRANIA.— En lo que se consolida como uno de los bombardeos más devastadores de la guerra, la Federación Rusa desató una feroz oleada de misiles balísticos y drones contra la capital ucraniana durante la madrugada de este jueves 2 de julio de 2026. El ataque provocó incendios generalizados, la destrucción de un complejo residencial y severos daños a la infraestructura civil, dejando un saldo preliminar de 20 personas fallecidas y al menos 90 heridos.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, y el jefe de la administración militar, Tymur Tkachenko, confirmaron que los servicios de emergencia despliegan operaciones críticas de búsqueda y rescate entre los escombros de un edificio colapsado en el distrito de Darnytskyi.
El balance de la ofensiva aérea: Escudos al límite
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, quien se encontraba en Dublín, tuvo que acortar de emergencia su visita oficial a Irlanda tras advertir que el Kremlin preparaba una incursión a gran escala. El parte oficial de la Fuerza Aérea ucraniana detalló el histórico volumen del ataque:
- Arsenal lanzado: Rusia disparó un total de 496 drones kamikaze y 74 misiles (incluidos 24 misiles balísticos de alta velocidad).
- Efectividad de la defensa: Los sistemas antiaéreos ucranianos lograron neutralizar 476 drones y 48 misiles.
- El talón de Aquiles: Solo 4 de los 24 misiles balísticos pudieron ser interceptados, evidenciando la dificultad técnica para contener las armas más sofisticadas del arsenal de Vladimir Putin.
Frente a la magnitud del bombardeo y la proximidad de la aviación rusa de largo alcance, el Comando Operacional de las Fuerzas Armadas de Polonia activó sus protocolos de seguridad nacional, iniciando operaciones de combate con su aviación militar para resguardar el espacio aéreo de la OTAN.
Guerra de largo alcance: Ucrania golpea el corazón petrolero ruso
A más de cuatro años del inicio de la invasión —conflicto que ya acumula más de dos millones de bajas militares, concentradas en su mayoría en las filas rusas, según un estudio del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS)—, Ucrania ha modificado su estrategia apostando por incursiones de largo alcance dentro de la Federación Rusa.
Apenas el miércoles, Zelensky confirmó un exitoso golpe contra la refinería de petróleo de Ufa, en la región de Bashkiria, ubicada a más de 1,300 kilómetros de la línea del frente. Esta planta es un pilar crucial para la producción de lubricantes rusos. Asimismo, drones ucranianos alcanzaron una fábrica de componentes de misiles en la región de Penza (a 600 kilómetros del frente).
Crisis energética en el Kremlin: Esta campaña sistemática contra la infraestructura petrolera ha comenzado a estrangular el abastecimiento interno de combustible en Rusia. En una declaración inédita, el presidente Vladímir Putin reconoció públicamente el desabasto: “Persisten los problemas tanto para los automovilistas como para las empresas; todavía hay colas en las gasolineras y encontrar el octanaje adecuado no siempre es fácil”, admitió el mandatario ruso, aunque calificó la situación como un fenómeno “temporal”.








