Donald Trump celebra la mudanza de la producción de Toyota de México a Texas
WASHINGTON D.C. — El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, festejó este martes 7 de julio de 2026 la decisión de la corporación japonesa Toyota de trasladar parte de su producción automotriz de territorio mexicano hacia suelo estadounidense. El mandatario adjudicó de forma directa este movimiento empresarial a la efectividad de sus políticas de presión y amenazas arancelarias.
El mensaje de Trump: “Toyota se traslada de México a Estados Unidos (¡a Texas!). Es algo de gran importancia. ¡Los aranceles están surtiendo efecto!”, publicó eufórico el líder republicano a través de su plataforma Truth Social.
El pronunciamiento ocurre horas después de que el gigante automotriz oficializara una megainversión de 3,600 millones de dólares para expandir su complejo manufacturero en San Antonio, Texas, proyecto que absorberá la producción de la camioneta pick-up Tacoma que actualmente se ensambla en Baja California, México.
El plan de Toyota: Salida escalonada y miras al T-MEC
Para mitigar el impacto operativo, Toyota Motor North America detalló que el traslado de la línea de producción de la Tacoma desde su planta de Baja California no será inmediato, sino que se ejecutará bajo un esquema de transición escalonada de cuatro años.
La firma asiática argumentó que el movimiento obedece a una reestructura estratégica para consolidar su cadena de suministro en Norteamérica, buscando duplicar el tamaño físico de su planta texana para que la nueva línea opere a su máxima capacidad hacia el año 2030. Con esta inyección de capital, el monto acumulado invertido por Toyota en el sitio de San Antonio desde 2003 ascenderá a los 8,300 millones de dólares.
A pesar del retiro parcial de suelo mexicano, Ted Ogawa, presidente y director ejecutivo de Toyota Norteamérica, matizó el anuncio asegurando que la empresa mantiene un firme compromiso de inversión con sus operaciones tripartitas en EE. UU., Canadá y México.
Asimismo, Ogawa hizo un llamado público a los tres gobiernos para agilizar una pronta renovación del Tratado Comercial (T-MEC), insistiendo en que mantener las reglas claras de dicho acuerdo es la única vía para preservar la competitividad global de la industria automotriz de la región frente a la volatilidad política actual.








