La aerolínea turística suspende operaciones de forma definitiva
CIUDAD DE MÉXICO.— Tras 32 años de historia en el mercado turístico nacional, el ciclo operativo de Magnicharters ha llegado a su fin. La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) oficializó la revocación definitiva de su Certificado de Explotador de Servicios Aéreos, lo que obliga al cese inmediato y permanente de todas sus operaciones comerciales, luego de que la aerolínea fallara en solventar graves irregularidades normativas.
La resolución es el desenlace de un largo proceso de inspección técnica que inició en el primer mes del año, bajo el criterio estricto de salvaguardar la seguridad de los pasajeros y las tripulaciones en el espacio aéreo mexicano.
La ruta legal hacia el cierre definitivo
La salida del aire de Magnicharters no fue fortuita; la autoridad aeronáutica aplicó un protocolo escalonado debido a las omisiones regulatorias acumuladas por la empresa:
- Enero de 2026: La AFAC ejecutó una Verificación Mayor Extraordinaria donde se detectaron múltiples fallas operativas y violaciones a la normativa vigente. A la compañía se le otorgó un derecho de réplica y un plazo forzoso para corregir las deficiencias.
- Abril de 2026: Ante la falta de avances y como medida de protección civil, el organismo federal ordenó una suspensión temporal preventiva.
- 29 de junio de 2026: Se formalizó la revocación definitiva del certificado. La AFAC determinó que la documentación y los dictámenes técnicos presentados por los representantes de la aerolínea resultaron insuficientes para garantizar la aeronavegabilidad segura de su flota.
El fin de una era para el turismo de bajo costo
Nacida del esfuerzo de la agencia de viajes familiar Magnitur (fundada en 1984 por la familia Bojórquez), Magnicharters se constituyó formalmente como línea aérea en 1994 y despegó sus primeros vuelos chárter en 1995.
Su modelo de negocio fue pionero en el país al popularizar el concepto de paquetes vacacionales “todo incluido” (vuelo, hotel y traslados), permitiendo el acceso masivo de las familias mexicanas de clase media a los principales destinos de playa como Cancún, Puerto Vallarta, Mazatlán, Huatulco y Cozumel.
Pese a haber sido un pilar del desarrollo turístico durante las décadas de los 90 y 2000, los últimos años de la compañía estuvieron marcados por severas turbulencias financieras, el envejecimiento de su flota y problemas de logística que finalmente propiciaron su colapso institucional frente a los nuevos estándares de la aviación civil.







