Contradice versión del “aventón”.
Chihuahua, Chihuahua.— La fiscal Wendy Paola Chávez Villanueva, titular de la unidad especializada para indagar la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en la Sierra Tarahumara, confirmó que agentes de la CIA sí participaron de manera discreta en el operativo que localizó uno de los narcolaboratorios de metanfetamina más grandes del país. Esta revelación contradice directamente la versión previa del exfiscal César Jáuregui Moreno, quien había asegurado que los extranjeros simplemente habían recibido un “aventón” casual en el poblado de Polanco.
De acuerdo con la nueva investigación, cuatro agentes extranjeros vestidos de civil y con el rostro cubierto se integraron al convoy de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) desde que este partió de la capital del estado el pasado 16 de abril. Los agentes viajaron en los vehículos oficiales del director de la AEI, Pedro Oseguera Cervantes, y sus escoltas. Aunque estuvieron presentes durante el hallazgo del laboratorio clandestino el sábado 18 de abril, la fiscalía estatal precisó que mantuvieron una “intervención limitada”, sin participar en la planeación táctica con la SEDENA ni portar armas o insignias oficiales.
Cronología del hallazgo y el fatal accidente
La misión, que culminó en tragedia, siguió una ruta de varios días por brechas de difícil acceso en la zona de Guachochi y Morelos:
- Sábado 18 de abril (07:30 hrs): Localización del megaboratorio de metanfetaminas en la localidad de El Pinal. Se notificó a la FGR para el resguardo del sitio.
- Domingo 19 de abril (13:50 hrs): Durante el regreso a Chihuahua, el vehículo del director de la AEI perdió el control en un camino de terracería cerca de Polanco, cayendo a un barranco.
- Saldo del siniestro: En el accidente fallecieron el director Pedro Oseguera Cervantes, uno de sus escoltas y dos de los agentes estadounidenses.
La fiscalía subrayó que la presencia de estos agentes no fue notificada a las instancias superiores de seguridad en México, lo que ha generado una solicitud formal de información al gobierno de Estados Unidos para confirmar sus rangos exactos. Aunque el Consulado en Ciudad Juárez reclamó los cuerpos, no ha precisado si las víctimas estaban adscritas oficialmente a la CIA o eran enlaces diplomáticos. La investigación continúa abierta para determinar por qué el mando de la AEI permitió el acompañamiento de extranjeros en una zona de alta peligrosidad sin los protocolos de autorización correspondientes.









