Acusan maniobra de las autoridades y de grupos de choque
CIUDAD DE MÉXICO — La tarde del domingo 2 de agosto, un grupo de estudiantes que mantenía tomadas las instalaciones de Canal 11 en señal de protesta fue desalojado del inmueble. El operativo ocurrió tras el arribo de personas no identificadas —presuntamente trabajadores—, acompañadas por directivos del canal, personal de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) y representantes de Derechos Humanos.
Durante la acción, personas con el rostro cubierto forzaron los accesos y rompieron candados al grito de “Queremos trabajar”. Integrantes del movimiento estudiantil denunciaron agresiones físicas, empujones y lesiones a varias alumnas durante el desalojo.
Puntos centrales de la denuncia y postura del movimiento
- Estrategia de confrontación: Organizaciones estudiantiles como la Agrupación Juvenil Anticapitalista (AJA) acusaron a las autoridades del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y a la dirección de Canal 11 de orquestar la movilización para generar un choque entre los estudiantes y la plantilla laboral.
- Condiciones laborales de fondo: Se señaló que, previo a la toma del inmueble, los propios trabajadores de la emisora habían reportado irregularidades como falta de pagos acumulados y la carencia de prestaciones básicas, incluyendo la seguridad social.
- Deslegitimación del movimiento: El canal emitió un comunicado afirmando que la toma de las instalaciones no respondía a las demandas estudiantiles originarias, postura que los manifestantes calificaron como un intento de desarticular la protesta.
Llamado a la responsabilidad institucional
Las representaciones del movimiento estudiantil responsabilizaron directamente a la dirección de Canal 11 y del IPN por cualquier represalia, daño físico o sanción administrativa en contra de los alumnos involucrados en las acciones de protesta. Asimismo, hicieron un llamado a mantener la unidad entre sectores de trabajadores y estudiantes frente a las decisiones operativas de las autoridades.








