El arribo del ‘Anatoly Kolodkin’ con 730 mil barriles de crudo marca un respiro en la crisis energética de la isla; Trump afirma: “Tienen que sobrevivir”.
Matanzas, Cuba.— En un giro inesperado de la política exterior de Washington, el buque petrolero ruso Anatoly Kolodkin arribó a las costas cubanas este lunes, transportando aproximadamente 730,000 barriles de crudo (equivalentes a unas 100,000 toneladas). La llegada del cargamento, que zarpó el pasado 8 de marzo desde Primorsk, Rusia, representa la primera importación significativa de combustible en más de dos meses, periodo en el que la isla ha sufrido apagones masivos y una parálisis económica casi total tras el cese de suministros provenientes de Venezuela y México.

A pesar de que la embarcación se encuentra bajo sanciones del Departamento del Tesoro, el presidente Donald Trump confirmó desde el Air Force One que su administración no intercedió para detener el envío. “No me molesta… tienen un mal régimen, pero la gente necesita calefacción, aire acondicionado y las cosas básicas; tienen que sobrevivir”, declaró el mandatario, sugiriendo una flexibilización temporal del bloqueo energético que él mismo había endurecido tras la captura de Nicolás Maduro en enero pasado. Esta postura marca un contraste con la orden ejecutiva del 29 de enero, que amenazaba con aranceles a cualquier nación que suministrara petróleo a la administración de Miguel Díaz-Canel.







