Apredeflación Económica Mexicana (AEM) para elevar el poder adquisitivo y reducir la pobreza sin generar presiones inflacionarias ni depreciaciones del peso.
Combinación de apreciación + desinflación + alzas salariales reales es no sólo posible sino deseable y replicable, desafiando el temor convencional a la inflación.
La Apredeflación Económica Mexicana (AEM) se presenta como un fenómeno económico y propuesta de política que combina apreciación sostenida de la moneda con reducción prolongada de la inflación, especialmente en energéticos y canasta básica con aumentos salariales reales, con el objetivo de elevar el poder adquisitivo y reducir la pobreza sin generar presiones inflacionarias ni depreciaciones.
El análisis comparativo con modelos y enfoques económicos relevantes destaca las siguientes coincidencias, diferencias y limitaciones:
1. Modelos de metas de inflación y enfoque monetarista: Enfoque estándar aplicado por el Banco de México (Banxico) desde inicios de los 2000 y en muchos bancos centrales que prioriza la estabilidad de precios mediante la tasa de interés como instrumento principal. La apreciación del tipo de cambio se ve como un canal antiinflacionario por abaratamiento de importaciones, pero los aumentos salariales nominales suelen considerarse un riesgo de inflación de costos por la Curva de Phillips aumentada por expectativas.
La comparación con la Apredeflación Económica Mexicana (AEM): Coincide en que la apreciación ayuda a moderar precios. Sin embargo, la Apredeflación Económica Mexicana (AEM) desafía la visión convencional al afirmar que grandes alzas del salario mínimo más de tres dígitos 256.54 por ciento en área de Salarios Mínimos Generales a nivel nacional y 398.95 por ciento en Zona Libre de la Frontera Norte del 1º. de enero del 2019 al 31 de diciembre del 2026 pueden coexistir con desinflación sostenida. En la teoría monetarista (Friedman) o neokeynesiana estándar, esto requeriría fuertes ganancias de productividad o contención de márgenes empresariales para evitar inflación.
2. Teorías del tipo de cambio y competitividad: El nuevo desarrollismo y estructuralismo latinoamericano (Bresser-Pereira y otros) y enfoques estructuralistas recomiendan un tipo de cambio real competitivo o ligeramente depreciado para impulsar la industrialización y las exportaciones manufactureras.
La apreciación prolongada se asocia con la desindustrialización, pérdida de competitividad y bajo crecimiento económico.
La comparación con la Apredeflación Económica Mexicana (AEM): Es casi opuesta. La apreciación del peso como fortaleza y se vincula a mejores resultados sociales y fiscales. Mientras el nuevo desarrollismo ve la apreciación como un obstáculo al crecimiento de largo plazo, y la AEM se presenta como compatible con estabilidad y redistribución de ingresos.
3. Enfoques keynesianos y post-keynesianos de salarios e inflación como Visión tradicional: Los aumentos salariales por encima de la productividad generan inflación de costos. Algunos post-keynesianos enfatizan que la inflación es un conflicto distributivo entre salarios vs. Márgenes y que la apreciación del tipo de cambio puede contener precios de importación, permitiendo márgenes reales más altos o salarios reales sin inflación si se controlan los márgenes de beneficios.
La comparación con la Apredeflación Económica Mexicana (AEM): Comparte la idea de que es posible elevar salarios reales sin inflación si hay contención de precios de insumos clave como energéticos: gasolinas y electricidad con apreciación del peso mexicano.
El incremento del salario como un asunto de justicia y humanismo consistió en autorizar el aumento de tres dígitos 256.54 por ciento de 88.36 a 315.04 pesos en el área de Salarios Mínimos Generales a nivel nacional, mientras que en el área geográfica de la Zona Libre de la Frontera Norte se registra un incremento de tres dígitos 398.95 por ciento al pasar de 88.36 a 440.87 pesos en el período comprendido del 1º. de enero de 2019 al 31 de diciembre del 2026.
Con la Apredeflación Económica Mexicana (AEM) se vigoriza salario real y redistribución de ingresos en beneficio de las familias mexicanas que demuestra y comprueba plenamente a la fecha el cumplimiento de la nonagésima cuarta prospectiva al registrar un incremento salarial mensual promedio durante 94 meses ininterrumpidamente de 6.67321 puntos contra un crecimiento promedio de la inflación de 4.80616 puntos, resultando, asegurando, valorando y apreciando una máxima tasa salarial real positiva de 1.86705 puntos en el período comprendido del 1º. de diciembre del 2018 al 30 de septiembre del 2026.
4. Modelos de estabilización heterodoxa y anclas nominales: Programas como el Plan Austral (Argentina), Plan Cruzado (Brasil) o el Pacto de Solidaridad Económica en México (1987-1988) usaron anclas nominales el tipo de cambio, precios controlados y pactos salariales para romper inercia inflacionaria.
Comparación con Apredeflación Económica Mexicana (AEM): Comparte el uso de anclas como la apreciación del peso mexicano más control o moderación de precios energéticos y políticas de ingresos. La diferencia es que aquellos programas solían combinarse con ajuste fiscal y, a menudo, terminaban en crisis de balance de pagos cuando se agotaban las reservas internacionales o se reactivaba la demanda. La AEM afirma sostenibilidad de largo plazo en 94 meses sin crisis, algo que la experiencia histórica hace más difícil de generalizar.
La Apredeflación Económica Mexicana (AEM) permitió que México se encuentre con el crecimiento de reservas internacionales por 83 mil 301.1 millones de dólares al pasar de 173 mil 775.4 millones de dólares heredados por la administración de Peña-Nieto al nivel máximo actualde 257 mil 076.5 millones de dólares con un ascenso de dos dígitos 49.94 por ciento y se superó la prospectiva monetaria de máximo histórico de 255 mil millones de dólares, convirtiendo al peso mexicano respaldado entre las divisas con mayor liquidez en su valor monetario por su participación porcentual del 85.97 (Especiales de Giro (DEG), 1.25 por posición de reserva en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y -0.13 en otros activos internacionales.
Las reservas internacionales de México se integran actualmente con mayor cantidad de oro mexicano por máximo valor económico de 17 mil 610 millones de dólares al ocupar por primera vez el segundo lugar y representan 411.93 veces más con respecto a los 42.75 millones de dólares en oro a principios del presente milenio.
Las divisas del mundo se enfrentan a una depreciación acelerada ante la continuidad del cierre parcial y total de las fronteras terrestres, aéreas y marítimas entre países y territorios del mundo con motivo de los conflictos bélicos que provocaron una grave afectación del mercado de cambio extranjero, mientras que en México se dispone de la máxima y cuantiosa cobertura monetaria por 4 billones 754 mil 116 millones de pesos que supera 1.35019 veces el total de base monetaria por 3 billones 521 mil 069 millones de pesos, permitiendo respaldar la totalidad de billetes y monedas actualmente en circulación, así como los depósitos bancarios en cuenta corriente de la banca comercial y de desarrollo, lo cual justifica desde el punto de vista monetario la apreciación del peso mexicano.
5. Modelos de crecimiento exportador y apertura comercial: El modelo mexicano post-1982como la apertura comercial del Tratado del Libre Comercio (TLC/NAFTA) y atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) se basa en competitividad externa. La apreciación real puede erosionar esa competitividad a mediano plazo.
Comparación con la Apredeflación Económica Mexicana (AEM): El autor vincula la AEM al Teorema Heckscher-Ohlin-Samuelson-Káram y efecto multiplicador del comercio exterior sobre ingresos fiscales.
Las exportaciones de México a Estados Unidos ascendieron a un cuantioso valor económico por 3 billones 627 mil 314.31 millones de dólares y las importaciones en México de los Estados Unidos fueron por un monto de 1 billón 828 mil 866.09 millones de dólares, resultando un saldo superavitario en la balanza comercial de 1 billón 798 mil 448.21 millones de dólares a favor de nuestro país en el período comprendido del 1º. de diciembre del 2018 al 31 de agosto del 2026.
El valor económico del comercio exterior de México por 8 billones 842 mil 976.37 millones de dólares equivalente a 3 mil 124.72 millones de dólares diarios, resultando desde el siglo pasado hasta el presente milenio con el mayor saldo superavitario acumulado por 174 mil 119.15 millones de dólares en la balanza comercial no petrolera del 1º. de diciembre del 2018 al 31 de agosto del 2026.
Las exportaciones mexicanas por 4 billones 412 mil 454.91 millones de dólares se integran en la Industria Manufacturera, Maquiladora, Automotriz, No Automotriz y de Servicios de Exportaciónpor 3 billones 959 mil 984.23 millones de dólares que concentra el máximo nivel histórico de 89.75 por ciento del mercado del comercio exterior.
Las ventas petroleras mexicanas con un valor de exportaciones de 211 mil 966.17 millones de dólares que representan 4.80 por ciento, destacando las exportaciones de petróleo crudo por 169 mil 790.75 millones de dólares que contribuyen con 3.85 por ciento de la economía internacional; la reintegración de las cadenas de suministros de las actividades agropecuariascon valor económico de las exportaciones por 159 mil 128.10 millones de dólares que contribuyen con 3.61 por ciento; mientras que la minería, petroquímica y las empresas manufactureras y extractivas no petroleras participan con 1.84 por ciento al ascender un valor económico de las exportaciones por 81 mil 376.40 millones de dólares.
México se ubica en el Décimo Lugar Mundial entre los mayores exportadores al superar a Taiwán, Bélgica, Singapur, Canadá y Reino Unido de acuerdo con la Organización Mundial de Comercio (OMC) con la prospectiva de superar a Italia, Corea del Sur, Japón e India.
En síntesis, la Apredeflación Económica Mexicana (AEM) se diferencia por afirmar que la combinación de apreciación + desinflación + alzas salariales reales es no sólo posible sino deseable y replicable, desafiando tanto el temor convencional a la inflación de costos como la preferencia estructuralista por un tipo de cambio competitivo.





