Estudio revela que las dietas antiinflamatorias reducen hasta un 29% el riesgo de demencia en personas con propensión al Alzheimer
LIUBLIANA, ESLOVENIA.— Un patrón de alimentación diseñado de manera específica para mitigar la inflamación corporal podría ser la clave para frenar el desarrollo de la demencia. Un estudio de cohorte publicado en la prestigiosa revista médica JAMA Network Open reveló que las personas de la tercera edad con marcadores biológicos tempranos de la enfermedad de Alzheimer lograron disminuir su riesgo neurobiológico de forma significativa al adoptar hábitos nutricionales saludables.
La investigación, liderada por la científica Anja Mrhar de la Universidad de Liubliana, realizó un minucioso seguimiento a largo plazo que demuestra que la dieta actúa como un potente modulador, incluso cuando ya existen predisposiciones genéticas o daños celulares activos en el sistema nervioso.
El estudio en cifras y los biomarcadores analizados
El equipo de investigadores analizó los expedientes clínicos de casi 1,900 personas mayores de 60 años inscritas en un proyecto sueco sobre el envejecimiento. Al inicio del monitoreo, ninguno de los pacientes presentaba signos de deterioro cognitivo. Durante un periodo de 15 años, los participantes se sometieron a evaluaciones periódicas, cuestionarios alimentarios y extracciones de sangre para medir tres proteínas críticas:
- Proteína Tau: Sustancia que tiende a formar nudos neurofibrilares tóxicos en el cerebro de pacientes con Alzheimer. Quienes tenían niveles altos de esta proteína y mejoraron su dieta redujeron el riesgo de demencia en un 29%.
- Proteína Ácida Fibrilaria Glial (GFAP): Indicador producido por las células encargadas de proteger y curar las neuronas. Su presencia elevada combinada con una alimentación sana redujo el riesgo en un 27%.
- Cadena Ligera de Neurofilamentos (NfL): Fragmentos proteicos que se liberan al torrente sanguíneo cuando las células cerebrales están dañadas o muriendo. La dieta disminuyó el riesgo en este grupo en un 21%.
El menú protector: Dietas Mediterránea y DASH
Emily Case, dietista registrada en la institución médica Northwell Health en Nueva York, validó los resultados del estudio y precisó que los compuestos antiinflamatorios se encuentran de manera natural en regímenes orientados a la salud cardiovascular, tales como la dieta mediterránea.
Conclusión de los especialistas: Aunque la ciencia médica ha demostrado que la demencia y el Alzheimer no se pueden revertir una vez instalados en el organismo, la optimización de la nutrición, combinada con un sueño reparador y ejercicio físico constante, sí tiene la capacidad de mejorar los síntomas existentes y, de manera primordial, evitar una progresión agresiva de la pérdida de memoria. “No tenemos el control total de nuestros genes, pero sí podemos darles la oportunidad de expresar el mejor resultado posible a través del estilo de vida”, concluyó Case.








