Entre la nostalgia colonial y el rearme de la ultraderecha internacional.
CIUDAD DE MÉXICO.— La reciente visita de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha sacudido el tablero político mexicano. Lejos de ser un viaje institucional convencional, la gira de la mandataria madrileña ha sido interpretada como una operación de “agitación” diseñada para reactivar a los sectores más conservadores de la oposición y consolidar una red de ultraderecha transatlántica.
Impulsada por figuras como Alessandra Rojo de la Vega y el empresario Ricardo Salinas Pliego, Ayuso ha utilizado sus foros en México para promover una agenda que combina el libre mercado radical, el revisionismo histórico y una defensa abierta del injerencismo imperialista.
Los ejes de la visita: “Libertad” y Revisionismo
La agenda de Ayuso estuvo marcada por hitos simbólicos que buscan reivindicar el pasado colonial y cuestionar la soberanía del actual gobierno:
- Universidad de la Libertad: Ayuso dictó una conferencia en esta institución (propiedad de Salinas Pliego), donde se promueve el pensamiento paleolibertario y se defiende la “reducción de riesgos” para el capital transatlántico.
- Homenaje a Hernán Cortés: El intento de realizar un acto en honor al conquistador fue cancelado por la propia Arquidiócesis de México ante el potencial conflicto social, aunque figuras como Juan Miguel Zunzunegui mantuvieron el discurso de la colonia como un “encuentro” y no como una conquista.
- Alianza con la Oposición: La firma de una “Carta de Amistad” con Rojo de la Vega busca proyectar a la derecha mexicana como una alternativa viable a nivel internacional frente a lo que Ayuso denomina la “narco-dictadura de ultraizquierda” de la 4T.
Ayuso y la “Embajada de Trump”
La mandataria madrileña se ha erigido como una de las principales voces del trumpismo en Europa. Su discurso en México no solo se centró en lo económico, sino que abogó por que gobiernos imperialistas tomen decisiones estratégicas sobre América Latina, especialmente en lo referente a la gestión de minerales críticos e hidrocarburos. Su postura xenófoba y su apoyo a intervenciones militares en Venezuela o Irán la alinean con el ala más dura del Partido Republicano estadounidense.
La respuesta de la 4T: ¿Soberanía o retórica?
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió a la visita exaltando la figura de Benito Juárez y condenando el colonialismo. Sin embargo, diversos analistas señalan una contradicción entre este discurso y la realidad política:
- Inversión Española: España sigue siendo el segundo mayor inversor extranjero en sectores estratégicos de México.
- Militarización: El gobierno actual ha continuado con la política de seguridad exigida por Washington.
- Embargo Energético: Se cuestiona la supuesta defensa de la soberanía al suspender envíos de petróleo a Cuba en cumplimiento tácito con el bloqueo estadounidense.
Hacia una solidaridad internacionalista
Frente a la unidad de las élites conservadoras y las “cartas de amistad” de la ultraderecha, sectores de la izquierda proponen recuperar la verdadera historia de encuentro: la del exilio español que huyó del fascismo de Franco y encontró refugio en México. La propuesta de estos sectores es clara: la única forma de aplastar a la ultraderecha y acabar con el imperialismo es mediante la unidad de la clase trabajadora más allá de las fronteras, oponiéndose tanto al saqueo de los recursos naturales como a la criminalización de los migrantes en ambos lados del Atlántico.









