Mexicanos en EE. UU.: Una potencia económica que supera a naciones como Brasil y Canadá.
LOS ÁNGELES, CALIFORNIA.— Un reciente estudio de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) ha revelado una cifra histórica: la población de origen mexicano en Estados Unidos se ha consolidado como la octava economía más grande del mundo. Con un Producto Interno Bruto (PIB) de 2.27 billones de dólares generado en 2024, los 38 millones de mexicanos y mexicoestadounidenses aportan el 11% de toda la economía de EE. UU., superando la riqueza nacional de países industrializados como Canadá o potencias emergentes como Brasil.
El informe, liderado por el académico Raúl Hinojosa Ojeda, detalla que esta fuerza económica es el pilar de la economía latina en EE. UU. (la cual asciende a 4.2 billones de dólares). La composición de este PIB se divide de la siguiente manera:
- 1.31 billones de dólares: Generados por personas de origen mexicano nacidas en EE. UU.
- 792 mil millones de dólares: Aportados por inmigrantes nacidos en México (incluyendo documentados e indocumentados).
El costo de la política migratoria y las oportunidades perdidas
A pesar de estas cifras, el estudio advierte que el potencial se ve limitado por políticas restrictivas. Hinojosa califica las deportaciones masivas como un “desastre económico autoinfligido”, señalando que tan solo los migrantes indocumentados aportan 36 mil millones de dólares anuales en impuestos, de los cuales 14 mil millones van a programas sociales (como pensiones) de los que no pueden beneficiarse. La regularización de apenas 4 millones de personas podría inyectar 15 mil millones de dólares adicionales al fisco estadounidense cada año.
El análisis subraya que, de haber existido una integración económica real y migración regulada desde los años noventa, el PIB de esta población alcanzaría hoy los 3 billones de dólares y la economía de México podría tener el doble de su tamaño actual.
Realidad frente al discurso oficial
Frente al endurecimiento de las políticas del gobierno de Donald Trump —que en 2025 registró un promedio de 36 mil deportaciones mensuales—, el informe de la UCLA sostiene que la narrativa antimigrante carece de sustento macroeconómico. La migración, afirma Hinojosa, responde a una demanda estructural de mano de obra que los muros no pueden detener.
Como alternativa, el estudio propone:
- Fortalecer el T-MEC: Invertir en infraestructura laboral y ambiental coordinada.
- Inversión Productiva de Remesas: Canalizar el 10% de los más de 60 mil millones de dólares anuales en remesas hacia proyectos de desarrollo en comunidades de origen en México.
- Desarrollo Regional: Reactivar mecanismos que reduzcan la brecha salarial y mejoren la competitividad de América del Norte frente a otros bloques económicos.







