El caso por la muerte de Logan Urbina conmovió a ambas familias; la juez calificó el proceso como “no fácil”.
Brownsville, Texas.- Karen Silva, una de las dos trabajadoras de guardería implicadas en la muerte del pequeño Logan Urbina, de cuatro años, tras ser olvidado en una camioneta caliente después de un paseo escolar, fue sentenciada a cinco años de prisión. Entre lágrimas, Silva declaró: “Lo siento mucho, desearía haber volteado hacia atrás”, en una audiencia marcada por la emoción de ambas partes. La jueza Gloria Rincones subrayó que “no es un caso fácil”.
Los hechos ocurrieron el 27 de junio, cuando un vehículo del Learning Club Preschool regresó al centro alrededor de las 11:30 de la mañana. Silva terminó su turno a las 2 p.m. y se fue con su esposo, dejando a sus dos hijas dormidas en el plantel. Al regresar casi a las 5 p.m. para recogerlas, Silva y otra persona encontraron a Logan sin vida dentro de la camioneta. Silva y la conductora Sendy Ruiz enfrentaron cargos de segundo grado; Silva se declaró culpable sin acuerdo con la fiscalía.
Durante la audiencia, Silva —embarazada y madre de dos niñas— fue descrita como una mujer dedicada al cuidado infantil. Se disculpó ante la familia del menor: “No hay palabras que compensen su pérdida”. Su defensa sostuvo que, aunque acepta su responsabilidad, el sistema de la guardería también falló, alegando que Logan estaba asignado a Ruiz, quien incluso reportó actividades del niño cuando aún permanecía en el vehículo. Pidieron considerar libertad condicional seguida de deportación.
La fiscalía, por su parte, argumentó que la víctima es Logan. Su madre expresó que no odia a Silva, pero que pedir una sentencia menor sería fallarle a su hijo. El llanto de ambas familias se escuchó en toda la sala. Silva será deportada tras cumplir su condena. Su coacusada, Sendy Ruiz, se declaró no culpable y tiene una audiencia programada para el 11 de diciembre.






