Estados Unidos ejecuta ataques defensivos contra posiciones iraníes en el Estrecho de Ormuz, en víspera de cruciales comicios electorales
Washington, D.C.- Estados Unidos llevó a cabo ataques defensivos contra objetivos iraníes en el Estrecho de Ormuz, confirmó este lunes un funcionario estadounidense bajo anonimato, apenas un día antes de las cruciales elecciones intermedias del país. Los ataques estuvieron dirigidos contra posiciones iraníes que utilizaban misiles tierra-aire contra activos estadounidenses, según informó el funcionario. La televisión estatal de Irán reportó explosiones en la isla de Qeshm, aunque los ataques mantuvieron un alcance limitado sin representar una confrontación militar a gran escala.
El presidente Donald Trump no descartó nuevas operaciones militares y señaló a Fox News que Estados Unidos podría atacar el presunto complejo nuclear subterráneo conocido como Pickaxe Mountain. “Podríamos tener que ir tras Pickaxe. Podemos hacerlo en una hora”, afirmó. Sin embargo, el mandatario también expresó su preferencia por alcanzar un acuerdo diplomático con Irán, asegurando que “si puedo llegar a un acuerdo, prefiero hacerlo, sabría muchas vidas”. Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, presiona a la administración Trump para que ejecute una nueva oleada de ataques contra el régimen iraní.
Los ataques generaron inmediata repercusión en los mercados energéticos. El petróleo Brent avanzó 0.5 por ciento, ubicándose en 105.25 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) también subió 0.5 por ciento hasta 96.93 dólares. Esta operación militar ocurre en un contexto de vulnerabilidad política para los republicanos, quienes buscan conservar el control del Congreso, ya que la impopular guerra contra Irán y sus efectos en los precios de combustible constituyen un factor de riesgo electoral.
Desde su lado, Irán afirmó que cuenta con un plan de dos días para reabrir el Estrecho de Ormuz y retomar las negociaciones nucleares con Estados Unidos. El vicepresidente JD Vance declaró sentirse “bastante optimista” sobre las perspectivas de llegar a un acuerdo negociado, aunque los hutíes respaldados por Irán en Yemen acusaron a Arabia Saudita de nuevos ataques contra puertos marítimos.






