Una propuesta para incluir historias como la de Jonás y la ballena en el currículo escolar desata un intenso debate sobre la Primera Enmienda y el papel de la religión en la educación de 5.4 millones de estudiantes.
Austin, Texas.— La Junta Estatal de Educación de Texas se convirtió este martes en el epicentro de un choque ideológico nacional. El debate gira en torno a una nueva lista de lecturas obligatorias que incorporaría pasajes de la Biblia —como la conversión de Pablo en el Camino a Damasco o el Libro de Job— en el programa de estudios desde preescolar hasta secundaria.
Mientras los defensores de la medida argumentan que estos relatos son esenciales para entender la moral y la cosmovisión sobre la que se fundó el país, los críticos denuncian una violación directa a la “Cláusula de Establecimiento” de la Constitución de los Estados Unidos. “Hay una diferencia entre enseñar sobre religión y enseñar religión”, advirtió el rabino Josh Fixler, señalando que la propuesta borra la línea divisoria entre el aula y el púlpito.

Puntos clave del currículo propuesto
La lista de materiales, derivada de una ley estatal de 2023, no se limita a lo religioso, pero su énfasis bíblico es lo que ha movilizado a cientos de oradores:
- Contenido Religioso: Relatos de la ballena de Jonás (primaria), la vida de Pablo (3er grado) y las pruebas de Job (preparatoria).
- Contenido Secular: Incluye clásicos como El gato con sombrero, historias de héroes nacionales como Daniel Boone, y figuras de los derechos civiles como Martin Luther King Jr. y Harriet Tubman.
- Identidad Estatal: Se refuerza el “orgullo texano” con la identificación obligatoria de la bandera y el himno Texas, Our Texas, además del estudio de la Independencia de Texas.
Un estado que marca la pauta nacional
Texas, donde estudia uno de cada diez alumnos de escuelas públicas en EE. UU., suele ser el laboratorio de políticas conservadoras que luego se extienden por el país. Bajo la administración del presidente Donald Trump, quien ha prometido ampliar la libertad religiosa en las escuelas, el estado ha avanzado en medidas sin precedentes:
- En 2023, permitió la figura de capellanes en las escuelas.
- Implementó (aunque con resistencia legal) la exhibición de los Diez Mandamientos en las aulas.
Incluso dentro de la comunidad cristiana, la propuesta ha encontrado voces cautelosas. Megan Boyden, madre y fiel cristiana, expresó su preocupación por el derecho de los padres a ser los únicos instructores religiosos de sus hijos: “¿Se enseñarán pasajes que entren en conflicto con mis creencias?”, cuestionó ante la junta.

¿Qué sigue en el proceso?
Aunque la junta, de mayoría republicana, ya dio un aval preliminar, la votación final de la lista está programada para junio. De ser aprobada, los cambios no entrarían en vigor sino hasta el ciclo escolar 2030-2031. Mientras tanto, los estándares de estudios sociales también están bajo la lupa por ser señalados de promover un “excepcionalismo estadounidense” que ignora contextos mundiales más amplios.







