México y EE. UU. pactan fechas para las próximas rondas de negociación en Washington y CDMX
CIUDAD DE MÉXICO.— El Gobierno de México y la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) amarraron formalmente el calendario para las próximas fases de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). El anuncio inyecta certidumbre a los mercados tras meses de alta fricción arancelaria bajo la actual administración del presidente Donald Trump.
A través de un mensaje en sus redes sociales emitido este miércoles 27 de mayo de 2026, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, detalló que el acuerdo bilateral se concretó bajo las directrices de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, delineando una ruta común para encarar los disensos comerciales.
El calendario de las negociaciones
Las delegaciones de ambos países se verán las caras en dos encuentros clave durante el verano, alternando las sedes diplomáticas:
- Segunda Ronda (Washington, D.C.): Se llevará a cabo los días 16 y 17 de junio de 2026.
- Tercera Ronda (Ciudad de México): Se ejecutará el próximo 20 de julio de 2026.
Agricultura y el fantasma de los aranceles del 50%
De acuerdo con un comunicado simultáneo emitido por la USTR —encabezada por el negociador estadounidense Jamieson Greer—, la ronda de junio en Washington pondrá bajo la lupa de forma prioritaria los sectores de agricultura y competencia equitativa. El objetivo de la Casa Blanca, según el texto, es garantizar que el tratado beneficie de manera directa a los fabricantes, granjeros, ganaderos y pequeñas empresas estadounidenses.
La mesa de negociación hereda una atmósfera sumamente compleja heredada de la primera ronda de abril, mes en el que Washington endureció su postura proteccionista. Actualmente, México se ve obligado a sortear gravámenes severos impuestos por la vía ejecutiva de Trump, que alcanzan:
- 50% de arancel a las exportaciones mexicanas de acero y aluminio.
- 25% de arancel a los vehículos manufacturados en territorio nacional.
El dilema de Trump: No al libre comercio, sí al T-MEC
Durante las reuniones previas, el equipo mexicano externó formalmente su enérgica inconformidad ante la aplicación de estas cuotas, solicitando su eliminación inmediata para no entorpecer las cadenas de suministro. Sin embargo, la postura estadounidense se mantiene inflexible.
Citando las evaluaciones de los industriales mexicanos, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora, advirtió que los negociadores de Trump dejaron claro un dato estructural de la nueva era comercial: el mandatario estadounidense no tiene intenciones de abandonar o romper el T-MEC, pero no cree en el libre comercio tradicional, por lo que los aranceles serán utilizados de forma permanente como herramientas de presión política y económica hacia México.






